Lance Armstrong renuncia a rebatir acusación de dopaje y puede perder sus 7 Tours

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AUSTIN, EEUU. El exciclista Lance Armstrong anunció el jueves por la noche que renunciaba a contestar las acusaciones de dopaje lanzadas contra él por la Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) y podría perder ahora sus siete Tour de Francia logrados entre 1999 y 2005.

“Hoy doy vuelta a la página”, dijo Armstrong en un comunicado publicado en su cuenta de la red social Twitter, en el que reafirma su inocencia y acusa a la USADA de llevar a cabo “una caza de brujas contraria a la Constitución”.

Poco después, el director ejecutivo de la USADA, Travis Tygart, declaró a la AFP que Armstrong será desposeído de todos sus resultados deportivos desde el 1 de agosto de 1998, incluidas sus siete victorias en el Tour, aunque esta decisión desde ser aún avalada por la Unión Ciclista Internacional (UCI).

“La UCI ha tomado nota de la decisión de Lance Armstrong de no recurrir a un arbitraje en el caso que la USADA ha lanzado contra él”, subrayó en un comunicado la federación internacional, que a principios de agosto denunció el menosporecio de la USADA por la legislación y reclamó que el caso Armstrong pasase a una autoridad independiente.

La UCI, además, recordó que, según la normativa, la USADA sólo tiene competencias en el territorio estadounidense. Y la decisión de privar a Armstrong de su palmarés en las grandes vueltas ciclistas pertenece teóricamente a la federación internacional.

La USADA tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa este viernes en Estados Unidos.

Por su parte, el presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), John Fahey, lamentó el viernes desde Sídney que Armstrong no comparezca ante la justicia deportiva de su país.

“Me hubiese gustado que las acusaciones, las insinuaciones, los rumores que corren desde hace algunos años sean examinados por un tribunal público en el marco de un verdadero procedimiento, cualquiera que sea el resultado, para que el mundo entero conozca los hechos”, declaró John Fahey a la radio australiana ABC.

Esta decisión, según Fahey, se asemeja a una confesión de culpabilidad. “No puede haber otra interpretación”, dijo.

Armstrong, que pese a todo sigue proclamando su inocencia, tomó la decisión de no objetar los cargos de la USADA después de que un tribunal federal estadounidense desestimara el lunes su recurso para bloquear el proceso disciplinario en su contra.

El juez Sam Sparks rechazó el recurso presentado por Armstrong, que tenía las opciones de presentar una apelación a un tribunal superior, demandar un arbitraje directo a la USADA o aceptar las sanciones que le aplique esta agencia.

La USADA acusa a Armstrong de haberse dopado entre 1999 y 2005, período en que ganó siete veces el Tour de Francia, especialmente con EPO y esteroides. Asegura, además, que dos excompañeros de Armstrong están dispuestos a testificar contra él.

“Ya no voy a seguir con el tema, a pesar de las circunstancias. Voy a comprometerme con el trabajo que comencé incluso antes de haber ganado el primer Tour de Francia”, dijo en su comunicado Armstrong, en referencia a la labor realizada con su fundación Livestrong en ayuda de los enfermos de cáncer, enfermedad que el propio ciclista padeció antes de ganar sus siete Tours.

Armstrong, de 40 años de edad, dijo que se está cansando de la pelea y el esfuerzo que ésto significa en su vida personal y profesional.

“Llega un momento en la vida de cada hombre cuando tiene que decir ‘ya es suficiente’. Para mí, ese momento es ahora”, dijo Armstrong. “El costo de ésto está pesando sobre mi familia y mi trabajo para nuestra fundación, y me lleva a decir: ‘Terminé con estas tonterías'”.

Tygart aseguró que era “un día triste” para el mundo del deporte y que espera que ayude a crear un terreno más justo para los futuros deportistas.

“Este es un ejemplo doloroso de cómo la cultura de ganar a toda costa en el deporte, si no se controla, superará a la competencia leal, segura y honesta, pero para los atletas limpios, es un recordatorio reconfortante de que hay esperanza para las generaciones futuras de competir en igualdad de condiciones sin el uso de sustancias dopantes”, añadió.

En el caso de perder sus siete Tour de Francia, no sería algo novedoso en la ronda francesa. En los últimos años, varios corredores han ganado la Grande Boucle en los despaches, después de que los vencedores en la carretera fuesen desposeídos de sus títulos por dar positivo en controles antidopaje.

En 2006, el español Óscar Pereiro ganó el Tour después de la descalificación del estadounidense Floyd Landis, excompañero de Armstrong y uno de los testimonios en los que se basa la USADA para acusarle.

En la edición de 2010, el luxemburgués Andy Scleck fue declarado vencedor después del positivo del español Alberto Contador.

Sin embargo, en el caso de Armstrong, la anulación de sus resultados supondría un auténtico rompecabezas para el palmarés de la ronda ciclista más importante del planeta.

Solo a modo de ejemplo, el segundo clasificado en las ediciones de 2000, 2001 y 2003, el alemán Jan Ullrich, también fue sancionado por dopaje en la operación Puerto y recientemente se anuló su tercer puesto en el Tour de 2005.

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