¿Por qué sentimos envidia?

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Todos en algún momento hemos sentido envidia, y hasta cierto punto es normal. Lo importante es que al reconocerla podamos optar por regularla o dar rienda suelta a este sentimiento, lo cual puede dañarnos e incluso enfermar nuestro organismo.

envidia

La envidia está catalogada dentro de las emociones negativas, es decir, aquellas que siempre nos dan una sensación de malestar como la culpa, el resentimiento, la vergüenza o los celos. Además, implica un deseo frustrado por lo que el otro tiene, un sentimiento de inferioridad ante el envidiado, tristeza de las propias carencias, angustia, resentimiento y culpa.

¿No puedes evitarlo?
Siempre nace de una comparación social, por lo que es común que las personas envidiosas constantemente piensen en qué posee la persona envidiada (ya sean cosas materiales o cualidad físicas) y experimentan un sentimiento de inferioridad respecto al otro.

La investigadora Gisela Sierra Otero, de la Facultad de Sicología de la UNAM, explicó que si una persona permite que se prolongue por mucho tiempo una emoción negativa puede generarle problemas de salud, ya que provoca estrés, mayor secreción de adrenalina, así como cambios en el ritmo cardiaco, en el pulso y en los jugos gástricos.

Generalmente las personas interpretan la envidia como una injusticia, lo cual está basado en una comparación y suelen tener pensamientos como: “¿por qué le dieron el ascenso a él?”, “¿por qué tiene un auto mejor que el mío?”, “¿por qué es más bonita?”. Estas expresiones pueden demostrar un sentimiento de inferioridad y una baja autoestima.

Sierra Otero señaló que justificando lo que la persona considera una injusticia, se autoriza a sí misma agredir; busca hacer un daño o se alegra de alguna situación poco favorable que experimente la persona envidiada, siendo ambas características las que distinguen a la envidia.

Agregó que con la envidia no sólo nos hacemos daño a nosotros, sino a la persona envidiada, porque se busca la venganza. Además, este sentimiento implica vergüenza, porque a nivel social es mal visto y la gente lo oculta, lo cual provoca que sea difícil de estudiar.

La especialista explicó que lo que popularmente se conoce como “envidia de la buena”, más bien sería admiración, en ella no impera ni el coraje ni el odio, sino más bien un sentimiento de superación, a partir de lo que se cree envidiado.

Finalmente, la investigadora señaló que para manejar la envidia se debe buscar regular esta emoción, si es posible hablar sobre este sentimiento y “convencernos de que a unos nos toca vivir y tener unas cosas; debemos aceptar y saber vivir con lo que tenemos y adaptarnos a las situaciones; ser felices así, porque la gente envidiosa ni siquiera goza su propia vida, no piensa en los aspectos favorables que todos tenemos”, concluyó.


Fuentehttp://bienestar.salud180.com

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2 Comentarios

  1. eso me recuerda cuando estuve terminando la universidad; le comente del hecho (sin percatarme) a una muchacha tambien estudiante, me dijo “te tengo envidia” y a la vez se le notaba en su expresion, con el tiempo me dejo de hablar

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