Para salvar vidas de mujeres se requiere trascender la retórica

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Santo Domingo. La coordinadora general del Centro de Estudios de Género del INTEC (CEG-INTEC), Lourdes Contreras, afirmó que la violencia no disminuye ni se erradica con enunciados sino que reclama el concierto de voluntades políticas, estructuradas en un sistema de atención integral.

Al conmemorarse este 25 de noviembre el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, el CEG-INTEC emitió un mensaje en que alerta nueva vez a la sociedad dominicana sobre las características y dimensiones de este problema social. El documento critica el hecho de que en República Dominicana siga sin estructurarse de manera formal un sistema de atención integral, capaz de concentrar esfuerzos en prevención y detección temprana, y que se mantenga la fragmentación de la respuesta nacional ante los casos.

Lourdes

En ese sentido indica que el sistema de atención y su marco legal están definidos en el proyecto de Ley para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, el cual desde hace tres años, espera por el conocimiento y aprobación del Congreso de la República.

“A propósito de la fecha, 55 aniversario del asesinato de las Hermanas Mirabal, compartimos nuestra preocupación en el sentido de que 18 años después de que la violencia contra las mujeres e intrafamiliar fuera declarado delito, a través de la ley 24-97, y que se formulara una propuesta de modelo de atención interinstitucional e intersectorial, aún el país no se implementa una política coherente para la atención a este problema social que afecta 1 de cada 5 hogares, problema que en los últimos 10 años ha cobrado la vida de unas 2085 mujeres, manteniéndose la alarmante cifra de cerca de 200 casos por año”, declara Contreras en el documento.

Sostiene que “si bien se concretizan procesos importantes como la Estrategia de fortalecimiento de la respuesta en el Sistema Nacional de Salud, se mantiene el fuerte retraso frente a la prevención y detección temprana en el sistema educativo, es todavía muy limitado el trabajo de atención a los hombres agresores, y se mantiene en 16 el número de Unidades Integrales de las Fiscalías en provincias y municipios.”

Para este año, hasta mediados de noviembre, los medios de prensa contabilizan 149 casos de feminicidios, -entre íntimos y no íntimos-.“Estas vergonzosas estadísticas nos colocan según el Observatorio Regional de CEPAL como el tercer país de la región con más alto número de feminicidios durante el pasado año, lo que junto a la falta de acceso a la justicia para los miles de denuncias que se acumulan, permite señalar que la violencia de género constituye otro de los patrones de impunidad que caracterizan la justicia dominicana”, expresa.

A juicio de Contreras, los datos son evidencia de que en el país este problema no ha sido asumido como cuestión de interés para el gobierno dominicano y cuestiona ¿qué es necesario que suceda en la República Dominicana para que este problema sea declare como prioritario?

A continuación el mensaje íntegro:

Para salvar vidas de mujeres se requiere trascender la retórica

Al conmemorarse este 25 de noviembre el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, el Centro de Estudios de Género del INTEC alerta nueva vez a la sociedad dominicana sobre las características y dimensiones de este problema social y el hecho de que sigue sin estructurarse de manera formal el sistema de atención integral, capaz de concentrar esfuerzos en prevención y detección temprana, y se mantiene la fragmentación de la respuesta nacional.

A propósito de la fecha, 55 aniversario del asesinato de las Hermanas Mirabal, compartimos nuestra preocupación en el sentido de que 18 años después de que la violencia contra las mujeres e intrafamiliar fuera declarado delito, a través de la ley 24-97, y que se formulara una propuesta de modelo de atención interinstitucional e intersectorial, aún el país no se implementa una política coherente para la atención a este problema social que afecta 1 de cada 5 hogares, problema que en los últimos 10 años ha cobrado la vida de unas 2085 mujeres, manteniéndose la alarmante cifra de cerca de 200 casos por año.

Si bien se concretizan procesos importantes como la Estrategia de fortalecimiento de la respuesta en el Sistema Nacional de Salud, se mantiene el fuerte retraso frente a la prevención y detección temprana en el sistema educativo, es todavía muy limitado el trabajo de atención a los hombres agresores, y se mantiene en 16 el número de Unidades Integrales de las Fiscalías en provincias y municipios.

Para este año, hasta mediados de noviembre, los medios de prensa ya han contabilizado 149 casos de feminicidios, -entre íntimos y no íntimos-. Estas vergonzosas estadísticas nos colocan según el Observatorio Regional de CEPAL como el tercer país de la región con más alto número de feminicidios durante el pasado año, lo que junto a la falta de acceso a la justicia para los miles de denuncias que se acumulan, permite señalar que la violencia de género constituye otro de los patrones de impunidad que caracterizan la justicia dominicana.

Todo lo anterior es evidencia de que en el país este problema no ha sido asumido como cuestión de interés para el gobierno dominicano. De ahí que nos preguntamos, ¿qué es necesario que suceda en la República Dominicana para que este problema sea declare como prioritario?

De ahí que el reclamo de políticas integrales para atender la violencia que expresan miles de mujeres en el país es asumido por este CEG-INTEC con el convencimiento de que la violencia no disminuye ni se erradica con enunciados sino que reclama el concierto de voluntades políticas, estructuradas en un sistema de atención que debe tener el marco legal que le sustente, definido en el proyecto de ley que crea el sistema integrado, y que, desde hace tres años, espera por la aprobación del Congreso de la República.

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