5 mitos sobre enfermedades de transmisión sexual que debes dejar de creer


De acuerdo a la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través de un contacto sexual, y que tienen como causas la propagación de bacterias, parásitos, hongos y virus.

Es importante saber que las ETS pueden afectar tanto a hombres como mujeres, independiente de su orientación sexual. Eso sí, tal como indica el portal, los casos de mujeres embarazadas suelen ser más complejos puesto que en muchas ocasiones la enfermedad puede transmitirse al bebé y provocarle serios problemas de salud.

Durante los últimos años ha existido un alarmante aumento de los casos de enfermedades de transmisión sexual en nuestro país. En abril pasado, el Ministerio de Salud y el Instituto de Salud Pública (ISP), alertaron sobre este escenario, indicando que se ha dado un alza del 45% en los casos de VIH en Chile entre los años 2010 y 2015, es decir, de 2.968 positivos mayores de 13 años en 2010, se pasó a 4.291 en tan solo cinco años.

Según comentó a La Tercera, Carlos Pérez, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica, esto se debe a dos razones: aumento de personas contagiadas y mayor cantidad de personas que se realizan el examen.

Entre las regiones que registraron una mayor alza está Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Región Metropolitana y Magallanes.

Pero no sólo los casos de VIH preocupan a las autoridades, puesto que el ISP también reveló un explosivo aumento de casos de gonorrea en un 200% durante los últimos cinco años, pues de 532 notificados en 2010, se pasó a 1.640 confirmados en 2015.

Las cifras muestran que el principal foco está en la Región Metropolitana (63% de los casos), luego en el Bío Bío (7.4%) y Coquimbo (6.7%).

Un punto preocupante en este contexto, es que si bien esta enfermedad es tratable, el informe del ISP asegura que la resistencia de algunos antibióticos para combatir esta enfermedad ha ido en aumento.

Otra situación alarmante fue la que se registró en abril pasado, cuando el Minsal decretó un brote de Hepatitis A en la región Metropolitana, relacionado con conductas sexuales riesgosas. Tanto así que entre enero y marzo de este año, los casos aumentaron en 532% Región Metropolitana, en comparación a las cifras de 2016.

En ese sentido, el subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows, afirmó que la investigación y seguimiento que efectuaron las autoridades de salud, las que determinaron que el virus fue importado por un hombre desde Europa, permitió descartar que el contagio se produjo por la vía alimentaria y sí por conductas sexuales.

Para las ETS provocadas por bacterias, hongos o parásitos sí existen antibióticos para curarlas, sin embargo, para aquellas ocasionadas por un virus, no existe cura y se utilizan medicamentos sólo para aliviar síntomas y mantener la enfermedad bajo control, tal como ocurre con el VIH.

Es por eso que es tan importante informarse acerca de todas las enfermedades de transmisión sexual y entender cómo podemos disminuir el riesgo de adquirirlas y contagiarse. Ya sea a través de vacunas disponibles, uso de preservativo, o incluso evitando prácticas sexuales riesgosas.

También resulta fundamental desmitificar ciertas concepciones que se tienen respecto a este tema y que se da muchas veces por la desinformación y el pudor de conversar estas situaciones, ya sea en el seno familiar o incluso entre amigos, lo que sólo contribuye a alimentar falsas creencias que pueden tener consecuencias fatales.

A continuación te dejamos 5 ‘mitos’ respecto a las ETS que necesitas dejar de creer desde ya:

1. Sólo las personas promiscuas tienen riesgo de contraer una ETS

Es importante que sepas que no importa la conducta sexual de la persona, en el sentido si mantiene una vida sexual activa y diversa, sino lo que realmente importa es cómo te proteges a la hora de intimar. En este sentido el preservativo es una de las protecciones más efectivas ya sea para el sexo vaginal, anal u oral, aunque no 100% efectivo.

2. Las ETS se notan fácilmente

Por supuesto que no. Gran parte de las enfermedades de transmisión sexual no presentan síntomas hasta bien avanzado el cuadro. Ejemplos de ello son la clamidia, que puede confundirse con cualquier otra infección urinaria. La gonorrea suele presentar síntomas de 2 a 5 días después de la infección, no obstante, en hombres pueden tardar hasta un mes.

Otros cuadros como el herpes vaginal, pueden contagiar aún cuando ni siquiera están las llagas en la zona por donde se contrajo el virus, que puede ser en el área genital, rectal, nalgas y/o muslos, de acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Cabe señalar que las personas muchas veces no saben que tienen herpes pues no presentan síntomas o son muy leves. Además, los brotes se van repitiendo en el tiempo sobre todo durante el primer año, luego van apareciendo con menor frecuencia, pero lo delicado de esta ETS es que el virus permanece para siempre en el organismo.

La Hepatitis A, la mayoría de la gente no presenta síntomas hasta varios días luego de contagiarse, y éstos suelen confundirse con una gripe, hasta que la piel se vuelve un tanto amarilla al igual que los ojos. Afortunadamente existe una vacuna para su prevención y también existen normas básicas de higiene que pueden ayudarnos.

Por último, el VIH tampoco puede presentar síntomas, incluso por años, hasta que ya es demasiado tarde y el sistema inmune está tan debilitado que aparece el Sida y las enfermedades oportunistas. De ahí la importancia de realizarte el examen si crees que tuviste alguna práctica riesgosa.

3. Si ya tuve una ETS, no puedo adquirirla por segunda vez

Falso. Las ETS no son como la varicela que puede darte sólo una vez en la vida, pues ya tienes los anticuerpos para combatirla ante un nuevo posible contagio. Debes saber que puedes infectarte de cualquier ETS más de una vez, incluso de aquellas que duran toda la vida y que puedes tener presente en tu organismo como el herpes y VIH. Así, enfermedades como gonorrea, clamidia o sífilis pueden contraerse varias veces si vuelves a infectarte, así de simple.

4. Es imposible que me haya contagiado si sólo tuve relaciones una vez

Aunque parezca increíble, efectivamente hay quienes creen esto es posible, pues asocian las ETS a personas que tienen múltiples relaciones sexuales con diversas parejas, y aunque obviamente ese comportamiento favorece el contraer alguna de estas infecciones si es que no nos cuidamos, lo mismo puede ocurrir incluso en tu primera relación sexual. Como dijimos anteriormente lo importante es tomar las precauciones necesarias, independiente del número de veces que has tenido relaciones.

Además, es importante que sepas que hay enfermedades de transmisión sexual que puedes contraer sin haber tenido coito. Está el virus del papiloma humano (VPH), el que se puede transmitir simplemente por un contacto de piel a piel, cuando alguien toca una verruga o su alrededor en la zona genital.

La tricomoniasis también es una de estas enfermedades y que es causada por un virus que puede vivir en objetos inanimados por un buen período de tiempo después de estar en contacto con alguien que lo padece. Puede presentarse como una infección vaginal con una secreción fétida, acompañado de picazón e irritación.

Puede ser transmitida a través de cosas como una toalla de baño o un vibrador que se utilizó y no se lavó”, señaló Alyssa Dweck, gineco-obstetra estadounidense y autor de varios libros de salud y orientación sexual femenina, en un artículo de la revista especializada Women’s Health.

El herpes genital tampoco necesita penetración para contagiar, pues se puede contraer por contacto directo con la zona genital o la boca. Si bien algunas personas no tienen síntomas, otras llagas cerca del área por la cual penetró el virus al cuerpo.

5. Es mejor usar dos condones

Sí, puede parecer raro que aún existan personas que crean en esto, pero es más común de lo que podrías imaginar. En este punto debes saber que al usar dos preservativos durante la penetración, el movimiento de fricción entre los dos materiales aumenta considerablemente las posibilidades de que se rompan, por lo que de inmediato el contacto con la otra persona deja de ser seguro.

Basta con usar sólo un preservativo, siguiendo todas las instrucciones de colocación para protegerse de las principales ETS. Además, la confianza en la otra persona es lo principal a la hora de intimar, recordando que ni siquiera la abstinencia sexual es 100% efectiva para algunas enfermedades, como las que se transmiten vía oral, por ejemplo.

Por último, lo aconsejable es mantener chequeos de salud regulares y en el caso de ser diagnosticado con alguna ETS, seguir el tratamiento indicado al pie de la letra y evitar tener relaciones sexuales durante ese periodo, además de comunicarlo oportunamente a la persona con la que intimarás.

Fuente: BioBioChile.cl