El costo estimado de los daños causados por Irma en el sureste de Estados Unidos fue revisado en neta baja el lunes, luego de que el huracán cambiara de trayectoria sin impactar directamente en la rica costa este de Florida.

Las aseguradoras finalmente descartaron “el escenario catastrófico” previsto.

“Nuestro escenario catastrófico no se materializó”, reconoció el lunes Shahid Hamid, un experto en la industria de los seguros del Centro de estudios de huracanes de la Universidad Internacional de Florida.

Según pronósticos meteorológicos iniciales, se esperaba que Irma afectara a Miami, West Palm Beach y Fort Lauderdale, donde las propiedades inmobiliarias y comerciales se estiman en 1,2 billones de dólares.

El huracán finalmente se desplazó ligeramente hacia el oeste.

Las previsiones de la firma Enki Research el viernes calculaban un daño potencial de unos 100.000 millones de dólares.

Antes del huracán, algunos expertos, entre ellos Hamid, señalaron que algunas aseguradoras podrían no poder cumplir con ese monto de reembolso, y mencionaron riesgos para la viabilidad de algunas compañías de seguros.

El lunes, Enki Research redujo su estimación de costos a la mitad, a 50.000 millones de dólares.

Por su parte, la empresa Air Worldwide rebajó su cálculo a entre 20.000 a 40.000 millones de dólares, frente a los 65.000 millones previstos anteriores.

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