Santo Domingo. La primera Navidad de la pequeña, que nació con una cardiopatía congénita el pasado 10 de octubre, será tranquila y, lo más importante, fuera del Boston Children’s Hospital, sin tubos de respiración, ni aparatos médicos, solo con el calor de sus padres entre la helada nieve de Massachusetts.

El pasatiempo favorito de Astrid Montero es ver caricaturas. Sus ojos, que siempre han sido despiertos, se abren aún más al ver los colores brillantes de la pantalla del televisor.



Cada vez que ve a los personajes infantiles se mueve rápidamente y ni se inmuta al llamado de sus padres.



Parientes de la pequeña conversaron con reporteros del periódico Listín Diario y dijeron que se sienten bendecidos por el gran regalo que les obsequió Dios en estas navidades: la mejoría de la salud de Astrid.



“El proceso de recuperación de Astrid es un milagro que debe transmitir a los dominicanos que en el mundo hay amor, unión y esperanza”, expresó un familiar de la bebé que fue operada el pasado lunes 13 de noviembre.

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Al igual agradecieron al pueblo dominicano por las oraciones que hacen por el bienestar de la pequeña.

Piden al Señor Jesús que en esta Navidad la continúe mejorando y le dé una larga vida para poder jugar y ser feliz.

“Esta es nuestra mejor Navidad porque tenemos el regalo de la salud de nuestra bebé y queremos aprovechar esta oportunidad para desearle feliz Navidad a todo el pueblo dominicano”, dijo su madre Lorainne Gòmez, en un video difundido en la cuenta de Instagram (@savingastrid).

Hasta ahora se desconoce cuándo la bebé vendrá a República Dominicana.

A la pequeña, que viajó de emergencia junto a sus padres el pasado 10 de noviembre, le fue reparado el arco aórtico, el orificio del corazón y una arteria pulmonar en el Centro del Corazón del hospital.