Santo Domingo. Luis José Ramfis Domínguez Trujillo e Ismael Reyes Cruz, presidentes del Partido Esperanza Democrática (PED) y el Partido Demócrata Institucional (PDI), respectivamente, firmaron hoy un acuerdo político donde se comprometen a trabajar unidos para organizar el Frente Nacionalista Opositor con el objetivo de sacar del poder al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el año 2020.

Ambos dirigentes, hablando a nombre de sus respectivos partidos políticos, señalaron que el grado de descomposición institucional que vive hoy el país tiene que ser detenido, puesto que si la nación dominicana sigue en manos de los actuales gobernantes, caminaremos directo hacia una dictadura de partido que terminará por hacer añicos las instituciones del Estado.

Ismael Reyes y Ramfis Trujillo indicaron que basta comprobar cómo en los últimos 20 años de gobierno del PLD, el país ha tenido que contemplar con impotencia un alarmante nivel de inseguridad ciudadana, así como un crecimiento desbordado del narcotráfico que ya arropa a todo el país.

Coincidieron en el enfoque de que el país también ha visto un aumento de los niveles de pobreza y de miseria, un abandono de la producción en el campo dominicano para favorecer la importación de productos alimenticios que manejan directamente algunos funcionarios palaciegos que se enriquecen de forma descarada, mientras los impuestos que se cobran al pueblo han aumentado de forma alarmante para que el gobierno pueda pagar abultadas nóminas públicas que multiplican por tres la cantidad de empleados que realmente necesita el Estado para funcionar, agravado esto por un sinnúmero de nominillas ocultas con los nombres de personas que cobran sin trabajar.

Los mencionados líderes comparten el punto de vista de que el cobro del anticipo a las empresas organizadas es una acción abusiva del gobierno en contra del sector productivo nacional, y que el pago de salarios millonarios a algunos funcionarios del gobierno es algo inaceptable, mientras la gran mayoría de los empleados del país ganan los bien llamados salarios cebollas que dan ganas de llorar.

Manifestaron que el despilfarro del dinero del 4% para la Educación y que se entrega cada mes a dicho ministerio, son manejados de forma alegre e irresponsable, lo que repercute en que el sistema educativo del país sea uno de los más deficientes de América Latina.

Los dirigentes políticos expresaron que el nivel del endeudamiento externo del país ya sobrepasa los 40 mil millones de dólares, lo que prácticamente es una hipoteca de la independencia de la nación y una deuda que tendrán que pagar injustamente las futuras generaciones.

Afirmaron que el abandono de los hospitales públicos es algo dramático, con 2 y 3 personas acostadas a veces en una sola cama, y donde por lo regular no hay ningún tipo de medicamentos para curar los padecimientos del pueblo.

Los candidatos políticos expresaron que es penoso ver cómo hasta el tránsito vehicular en las principales ciudades es un verdadero desorden, en un país donde el precio de los combustibles es un 50% más caro que en la mayoría de los países de Latinoamérica, por los altos impuestos que les aplica el gobierno.

Ampliaron que la continuación de los apagones sigue castigando los dominicanos, a pesar de que pagamos la energía más cara del mundo.

Sobre el desempleo, expresaron que éste aumenta cada día, mientras la inmigración haitiana ilegal desplaza a los trabajadores dominicanos, alcanzando el nivel de desocupación entre las mujeres y los jóvenes casi el 40%, lo cual se agravó con el desmantelamiento de las empresas del Grupo CORDE que fueron vendidas por los gobiernos del PLD a precio de vacas muertas, y que lo propio hicieron con los ingenios azucareros del CEA, cuyas tierras han sido repartidas como botín de guerra.

Sobre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional expresaron, que estas son tratadas de manera injusta, ya que a sus miembros se les pagan salarios que no alcanzan para vivir con dignidad, cosa que será corregida tan pronto como el Frente Nacionalista Opositor alcance el poder.

Dijeron que como colofón, el Gobierno nos regala ahora el escándalo de la empresa Odebrecht, un emporio brasileño corrupto que repartió en el país coimas en el Congreso Nacional para hacerse con casi todos los contratos de construcción, incluyendo las obsoletas y altamente contaminantes plantas a carbón de Punta Catalina, que han hecho que el Foro Económico Mundial nos haya colocado en el número 8 entre los países más corruptos del mundo y en el número 5 entre los países más corruptos de América Latina.

Los líderes políticos ratificaron que trabajarán unidos junto al pueblo para tomar el poder a partir del año 2020, y que se comprometen con reorganizar el país, y con rescatar el último peso que se hayan robado del erario público, sin importa quién lo haya sustraído.