Ya estas cansada de hacer (o intentar hacer) 100 sentadillas al día sin ver resultados rápidos, y ya te has visto tentada a buscar otras formas más fáciles de conseguir ese trasero estilo Kardashian

Conoce lo bueno y lo malo de este procedimiento.

1La recuperación es difícil, no importa el método

No importa si son implantes o si te haces injerto, si te haces esta cirugía no podrás sentarte o acostarte boca arriba por 3 semanas luego de la operación.  “Tu vida normal se pone en pausa”, explica Mofid. “Debes estar comprometida a esta operación” y por esto se refiere a seguir las instrucciones hasta el final.

Si estás determinado a realizarte este procedimiento, haz una investigación exhaustiva. Consulta con varios médicos hasta que encuentres uno que te genere confianza, que esté certificado para hacer este tipo de cirugía y que tenga amplia experiencia, que el centro médico tenga todo lo que necesitas para la operación, y habla con otras mujeres que se hayan hecho implantes de este tipo, y siempre pregunta todo lo que pase por tu mente, desde saber cómo se verá tu trasero con el aumento hasta si eres una buena candidata para hacértelo, sin olvidarte conocer las opciones de qué pasaría si quedas insatisfecha con el resultado.

Y olvídate de los lugares y doctores ofreciéndote trabajos más baratos. No es el momento de ser mezquina con tu dinero, recuerda que es tu cuerpo, y es para siempre.

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