Todos sentimos ansiedad y estrés de vez en cuando. Hay situaciones que suelen despertarla, como tener obligaciones sociales importantes o conducir con mucho tránsito. Esta ansiedad leve ayuda a mantenerse alerta y concentrado para enfrentarse a situaciones difíciles. Es importante reconocer cuándo es un trastorno y cómo diferenciarla de la preocupación normal.

¿Cuándo es un problema?



Las personas que sienten temor extremo y preocupaciones que perduran, pueden estar lidiando con trastornos de ansiedad. La frecuencia e intensidad de este tipo de ansiedad es a menudo debilitante e interfiere con las actividades diarias, según la Asociación Americana de Psicología (APA).



Es muy frecuente



Entonces, si es una experiencia humana común, ¿cómo saber si tu ansiedad es «normal» o si podrías tener un trastorno de ansiedad? El psicólogo Joseph Rock, de Cleveland Clinic dice que todo depende de la frecuencia y el alcance de la ansiedad.

Ansiedad Vs. Preocupación

La mayoría de las personas siente miedo o incluso un breve pánico cuando se enfrenta a una amenaza: cuando alguien desvía su automóvil hacia tu carril o se da vuelta en una tienda y su niño pequeño se pierde de vista, por ejemplo. En esas situaciones, puedes notar que tienes una respuesta física, como un corazón acelerado, transpiración repentina o un nudo en el estómago.

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Cómo se siente en el cuerpo

“La ansiedad es similar a la preocupación, pero proviene de una amenaza percibida en lugar de una amenaza inmediata”, explica el Dr. Rock. Los síntomas de ansiedad varían de persona a persona y con la causa del estrés. Con respecto a los síntomas, cambian según el tipo de trastorno de ansiedad: dentro de los más 5 comunes, los síntomas incluyen…

1. Trastorno de pánico.

Si tienes este tipo de ansiedad, puedes experimentar ataques de pánico o pánico extremos (miedo). Puedes sentir palpitaciones o latidos del corazón, dificultad para respirar o asfixia.

2. Fobias

En este caso, la ansiedad llega al máximo cuando te encuentras frente a ciertas cosas, como espacios pequeños, en determinadas situaciones sociales o temor a salir de tu casa. Aquí, puedes experimentar náuseas, sudoración o temblor.

3. Desorden obsesivo compulsivo

Si padeces este tipo de trastorno de ansiedad, tienes miedos, por ejemplo, de gérmenes, que te obligan a realizar compulsivamente rituales, como lavarse las manos constantemente.

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4. Trastorno de estrés postraumático

Un evento traumático desencadena este tipo de ansiedad. Puedes experimentar ataques de pánico o síntomas generales como problemas para dormir, tensión muscular o preocupación constante.

5. Ansiedad generalizada

La ansiedad constante que persiste y no se desencadena por causas particulares caracteriza este tipo de ansiedad. Aquí, puedes experimentar cualquiera de los síntomas anteriores en cualquier momento. El Dr. Rock señala que es como «sentirse siempre un poco acelerado y no de una manera positiva y emocionante».

Cuándo hablar con un médico

Hay factores clave. Duración: ¿Tus síntomas persisten más allá de la experiencia que provoca la ansiedad (estás estresado por una prueba y eso persiste todo el día o incluso al día siguiente)? Interferencia: ¿Tu ansiedad reduce tu capacidad de trabajar o realizar otras tareas? Disparadores: ¿Tienes tantos factores desencadenantes que dejas de hacer cosas como salir de tu casa? Si las respuestas son «sí» debes consultar a un profesional.

Fuente Holadoctor.com