Mientras en la República Dominicana todos nos alborotamos y lamentamos con el fenómeno del sargazo, en México aprovechan las algas muertas para construir una casa.

El sargazo, la macro alga flotante que ha invadido algunas playas mexicanas, al punto de convertirse en una amenaza ecológica, ha sido utilizada por Omar Vázquez Sánchez, propietario del vivero Blue-green en Puerto Morelos, municipio ubicado en el Caribe Mexicano, para la construcción de casas.

Vázquez desarrolló un tipo de ladrillo hecho a base de la alga con el que construyó una casa, sin cemento, y que significó el ahorro del 40% en comparación con una casa de interés social; incluso la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sometió al inmueble a pruebas de resistencia, para determinar si podría resistir vientos de huracán y fuertes sismos.