Mucho se habla del crecimiento de las adicciones a las sustancias ilegales y a las drogas legales como los opioides. Pero hay otra adicción silenciosa que está causando mucho daño: el alcohol. En Estados Unidos las personas están bebiendo más en esta última década. Entre 2002 y 2012, la prevalencia del consumo de alcohol aumentó un 11,2% en el país, pasando de 65,4% a casi un 73%, según la Encuesta Epidemiológica Nacional sobre Alcohol y Condiciones Relacionadas.

Consumir demasiado alcohol ocasiona problemas graves, y es más peligroso para los jóvenes porque su cerebro está en desarrollo. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) reportaron que el consumo excesivo de alcohol causó en promedio más de 88,000 muertes en los EE.UU. cada año entre 2006 y 2010.


Hay muchos órganos que se ven afectados. “El alcohol daña el cerebro, el corazón, el hígado y el páncreas, y aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer, como cáncer de boca y de intestino. También debilita el sistema inmunitario, lo que hace que las personas sean más vulnerables a las enfermedades infecciosas, como la neumonía y la tuberculosis. Tomado en exceso, puede matar” dice el Dr. Adam Taylor, de la Universidad de Lancaster, en Reino Unido, en un artículo aparecido en The Conversation.

Dadas estas importantes consecuencias para la salud, no es sorprendente que muchas personas adictas a la sustancia intenten dejar de beber. Sin embargo, si no se hace correctamente, la abstinencia de alcohol puede tener sus propias consecuencias, incluida la muerte, agrega el especialista.

¿Por qué ocurre esto? El cuerpo se adapta al cambio a largo plazo para poder sobrevivir. Un ejemplo de esto es la angina de pecho, donde los vasos que suministran sangre al corazón se vuelven estrechos. Las personas con la enfermedad pueden mejorar y adaptarse lentamente a la reducción del flujo sanguíneo mediante el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos. Del mismo modo, hay cambios fisiológicos como resultado del abuso de alcohol a largo plazo.

Cómo cambia tu cuerpo si bebes mucho alcohol

El alcohol suprime la producción de ciertos neurotransmisores (sustancias químicas que transportan mensajes entre las células nerviosas). Después de un tiempo, el cuerpo se adapta a la presencia continua de altas cantidades de alcohol al producir más de estos neurotransmisores y sus receptores.

Cuando las personas que dependen del alcohol dejan de beber repentinamente, hay un aumento en los neurotransmisores, muy por encima de lo que el cuerpo necesita. Este aumento explica muchos de los síntomas de abstinencia, que incluyen sudoración, aceleración del corazón, inquietud y sentimientos de ansiedad.

La eliminación brusca del alcohol puede causar arritmias fatales, en las que los latidos del corazón se vuelven tan irregulares que luego falla. Este complicado proceso biológico se debe a que el alcohol interfiere con el equilibrio de GABA (un neurotransmisor inhibidor) y el glutamato (un neurotransmisor excitatorio).

Las vías excitatorias e inhibitorias en el cerebro controlan el sistema nervioso central y el corazón. Una vez que se elimina el alcohol, los enormes niveles de neurotransmisores que están presentes pueden sobreestimular los órganos, incluido el corazón. Esto a menudo empeora por el hecho de que la estructura del corazón cambia con el uso de alcohol a largo plazo.

La eliminación repentina de alcohol también puede causar insuficiencia renal. Además, el alcohol también inhibe la producción de una hormona antidiurética, y consumir grandes cantidades hacen orinar mucho y deshidratarse. Los electrolitos en el cuerpo, como sodio, magnesio, calcio y potasio, generalmente están en solución (agua) y las cantidades excesivas de alcohol pueden causar un desequilibrio en estos electrolitos y en el ácido-base, que pueden eventualmente conducir a la insuficiencia renal aguda.

El riesgo de muerte por abstinencia repentina de alcohol es muy real y alto, con estimaciones que oscilan entre el 6% y 25%, dependiendo de sus síntomas. Lamentablemente, la desagradable experiencia de la abstinencia, tanto física como mental, hace que muchos adictos recaigan en el consumo excesivo de alcohol, concluye el Dr. Taylor en su artículo.

Fuente Holadoctor.com