Aunque no lo queramos, a diario todos nos vemos en la necesidad de hacer uso de un baño público, un acto que para muchos es de completo terror pues consideran que es uno de los sitios más insalubres que puede existir, lo cual podría hacerlos vulnerables a adquirir a alguna enfermedad.

Es por ello que gran parte de la agente está acostumbrada a cubrir el asiento de los baños con papel higiénico, pues consideran que así se encuentran menos expuestos a contagiarse de algún virus o bacteria que puede habitar ahí.

Si lo haces, lamentamos decirte que estás cometiendo una imprudencia, ya que dicho acto te vuelve más vulnerable a hacer atacado por un microorganismo.

El doctor Philip Tierno ha indicado que el diseño de los asientos de los inodoros están diseñados específicamente para repeler las bacterias, algo que el papel higiénico no puede hacer. De hecho, afirma que el asiento está más limpio que cualquier fregadero de cocina.

Además, está comprobado que cada vez que se tira o jala de la palanca del inodoro, las bacterias fecales pueden abrirse paso por los aires, un proceso conocido como aerolisis, haciendo que terminen por caer en el papel higiénico, por lo que si lo usas te estás exponiendo a más gérmenes de lo que podría tener de forma original.

Así que ya lo sabes, para la próxima quizá no sea necesario recubrir el asiento.