El amor propio es tan importante como el amor hacia los demás; de hecho, a través de este es como asumimos y proyectamos las relaciones amorosas. Por tanto, si no confiamos y creemos en nosotros mismos, lo más probable es que tampoco lo hagamos con las personas que nos quieren.

La autoestima es una de las bases para mantener relaciones saludables, de otra manera las inseguridades se convertirán en traspiés constantes que no te dejarán caminar; por eso, si en algún momento sientes que has perdido esa confianza interior, es importante que trabajes en reencontrarte con tu ser interior y el amor propio.

Recuperar ese amor propio es tu tarea y solo tú puedes lograrlo, así que es necesario emprender este camino por propia convicción.  Francisco Martins, coach, autor y especialista en relaciones de la Academia del Amor ofrece 7 valiosos consejos para recuperar la autoestima.

Prémiate

Resulta que a veces nos esforzamos demasiado y en pocas ocasiones reconocemos nuestros triunfos; en este caso te quiero contar que es importantísimo no dejarlos pasar de largo ya que esta es una forma de potenciar nuestra autoestima.

Cuando reconocemos lo que hacemos bien, nuestros sacrificios y empeño, estamos instalando en nuestra mente lo valiosos/as que somos.

Reconoce tus cualidades

Antes de esperar que otros reconozcan tus cualidades, encárgate tú mismo/a de esta tarea y haz notar lo que tienes a tu favor; finalmente, el reconocimiento empieza por uno mismo y esto se proyecta ante los demás.

Mejor dicho, el creer en nosotros es, sin duda, nuestra tarea y se manifiesta a través de la seducción subliminal que causa en los demás.

Aléjate de las personas tóxicas

Entre las personas tóxicas podemos identificar esas que nos critican de modo destructivo y no nos dejan avanzar, esas que nos roban energía y siempre traen noticias y situaciones negativas.

Precisamente es de esta gente que nos debemos alejar si queremos cuidar nuestra autoestima. Recuerda, necesitas personas que te sumen y no que te resten.

Cuestiona los cánones estéticos y de belleza

Resulta que casi todo el tiempo estamos presionados por lo que socialmente está aceptado como bonito, exitoso, positivo, etc.; pero pocas veces nos detenemos a escucharnos a nosotros mismos y a apreciar la diferencia, eso que nos hace únicos entre los demás.

Es por lo anterior que cae bien este consejo, el despojarte de esas ideas impuestas y valorarse tal cual se es, no guiarte por la presión exterior y amarte a partir de tu propio reconocimiento; en últimas, concientizarte de la persona valiosa que eres.

Rompe tus límites

Rompe tus límites mentales, físicos y temporales, vive más allá del momento que solo es una prueba en todo lo que representa tu vida; no permitas que un desacierto se convierta en el derrotero de tus próximas metas.

Esfuérzate al máximo y destruye las barreras que no te dejan avanzar, solo así sabrás el grandioso ser que habita en ti.

Perdónate y libérate de las culpas

Los miedos, las culpas y los desaciertos no nos sirven mucho para avanzar; de hecho, son un lastre que nos impide disfrutar del presente y los regalos de la vida. Incluso pueden llegar a afectar nuestra autoestima ya que nos anclan constantemente al recuerdo de los errores cometidos.

Ahora bien, el truco aquí es soltar todas esas cosas negativas, recordar nuestra condición humana donde todos tenemos derecho a fallar y seguir adelante.

Sabemos que no somos perfectos, pero podemos corregir nuestros errores y comenzar de nuevo; por ejemplo, si discutiste en tu relación y todo va cuesta abajo, puedes optar por escribir una carta para recuperar a tu pareja, no se trata solo de quedarte pensando el por qué de las cosas o si te sientes culpable por esto, también es cuestión de dar un poco de ti y creer en el amor de ambos.

Acepta la diferencia

Por último, está la aceptación de la diferencia, tanto en ti como en los otros; no tienes por qué ceñirte a lo que dicta la mayoría. Por fortuna, este mundo es plural y para los gustos pues están los colores, así que desecha el miedo a lo diferente y empieza a aceptar el verdadero valor de las cosas, ya sea en ti o en los demás.

Qué aburrido sería un mundo donde todos fueran iguales, es mejor apreciar la variedad que nos ofrece la naturaleza que es perfecta en su imperfección.