El Dr. Stanley da una mirada atenta, en este poderoso mensaje, a las maneras correctas e incorrectas de esperar. Aprenda cómo dejar que la paz y la confianza gobiernen su corazón mientras deja que Dios trabaje.

La espera pone a prueba nuestra fe como ninguna otra cosa. Pero confiar en Dios siempre vale la pena.

Ya sea que estemos a punto de realizar una compra o ante una emergencia; lo último que nos gustaría tener que hacer es esperar.

De hecho, podemos afirmar que, en nuestros tiempos, lo normal es obtener lo que deseamos de manera inmediata.

Aquello que anteriormente esperábamos durante un mes antes de recibirlo, ahora está disponible el mismo día. Aunque esto es muy conveniente, también ha impulsado un declive moral, el cual incluye las acciones de algunos que no están dispuestos a esperar hasta el matrimonio para tener relaciones sexuales. Además, también ha producido la conclusión errónea de que siempre debemos recibir al instante lo que deseamos.

Fuente encontacto.org