Vivaracho, inquieto y de buen hablar, José Alberto “El Canario” siempre se ha mostrado muy abierto y honesto con la prensa. El artista, quien lleva tres años residiendo en la ciudad de Miami, EE.UU. lamentó que se vio forzado a abandonar el país debido a la violencia y la delincuencia que en los últimos años afecta República Dominicana.

Mientras residía en el país, en septiembre del 2015 el intérprete de la salsa fue despojado de un millón de pesos, cuando se encontraba en el parqueo de una entidad bancaria. La noticia corrió en todos los medios, pero las autoridades no pudieron dar con los delincuentes que asaltaron al artista.

Indica la periodista Ynmaculada Cruz Hierro que para El Canario el dinero perdido no significó un asunto de tanta importancia comparado con el susto que se llevó su familia y fue, entonces, a partir de ese hecho que se sintieron atemorizados.

En conversación con periodistas del listín Diario el artista reveló que su esposa sintió tanto miedo después del asalto que fue ella quien decidió rentar un apartamento en Miami por mayor seguridad para su familia.

“A mí me trajeron a vivir aquí”, dice entre bromas el salsero, quien, además, se confiesa un amante de su país y ciento por ciento dominicano.

Y es que hacía casi una década que El Canario había decidido anclar su residencia en Santo Domingo, había adquirido varias propiedades e incluso abrió un bar con su nombre pero después del asalto el artista vendió la mayoría de las propiedades en el país, entre ellos cuatro apartamentos y un penthouse. El local del negocio en donde tenía el bar “El Patio del Canario, en la Zona Colonial, fue rentado y solo se quedó con una casa en el complejo turístico de Casa de Campo y otra en la playa.

Premios

Grammy Latino.
En 2018 ganó por mejor álbum tropical tradicional con su disco “A mí qué – Tributo a los clásicos cubanos” junto al Septeto Santiaguero.

Primer Grammy.

En 2015 junto a Septeto Santiaguero, ganó con el álbum “No quiero llanto -Tributo a Los Compadres.

Grammy Americano.

En 2015 obtuvo su primera nominación al Grammy a Mejor álbum Tropical de la Música Latina.