La NBA no cede ante la presión China: a pesar de los lucrativos negocios en juego, el dirigente del campeonato estadounidense de básquet rechazó este martes pedir perdón luego de un polémico tuit sobre los manifestantes de Hong Kong publicado por un responsable de los Houston Rockets.

El viernes, el director general de la franquicia texana, Daryl Morey, realizó en Twitter un llamamiento a apoyar a los manifestantes de la región autónoma china de Hong Kong (sur), que exigen mayores libertades civiles, aunque la situación degeneró en violentos enfrentamientos entre policías y radicales, en medio de actos generalizados de vandalismo.



«No pediremos perdón por el hecho de que Daryl hiciese uso de su libertad de expresión», afirmó Silver

Su tuit suscitó la ira de numerosos aficionados al básquet en China, que estimaron que el responsable de los Houston Rockets se había injerido en cuestiones de soberanía y que alentaba las tensiones.

Pero el dirigente de la NBA, Adam Silver, declaró desde Japón, donde los Houston Rockets y los Toronto Raptors juegan partidos de exhibición esta semana, que la liga «seguirá apoyando la libertad de expresión y por supuesto la libertad de expresión de la comunidad NBA».



«La NBA no se plantea reglamentar lo que los jugadores, asalariados y propietarios de los clubes digan o no digan sobre esos temas», declaró el dirigente (comisionado) de la NBA.

Adam Silver debe acudir a China el miércoles para asistir a dos partidos de exhibición entre los Brooklyn Nets y Los Angeles Lakers, previstos el jueves en Shanghái (este) y el sábado en Shenzhen (sur). Tiene previsto reunirse con responsables chinos para tratar de poner coto a la crisis.

«No pediremos perdón por el hecho de que Daryl hiciese uso de su libertad de expresión», afirmó Silver este martes ante la prensa. El dirigente de la NBA afirmó «lamentar» el hecho de que tantas personas «se hayan sentido enfadadas».

Un día antes ya había lamentado las «consecuencias bastante dramáticas» del tuit, defendiendo el hecho de que el dirigente de los Rockets pueda expresarse con libertad.

– Boicot –

Unas palabras que no fueron del agrado de la televisión pública china CCTV, que anunció este martes la suspensión de la difusión de los dos partidos de exhibición previstos esta semana.

«Creemos que cualquier comentario que desafíe la soberanía nacional china y la estabilidad social no entra dentro de la libertad de expresión», dijo la CCTV en un comunicado, explicando que también va a «examinar su cooperación con la NBA».

El gigante chino de internet Tencent, que difunde en streaming los partidos de la NBA a cientos de millones de aficionados en China, anunció que tampoco difundirá los partidos previstos esta semana.

El martes, varios actores y cantantes chinos anunciaron su intención de boicotear ambos encuentros.

El básquet es el deporte rey en China y cada partido de la NBA es seguido con fervor. La NBA, por su parte, se beneficia con lucrativos patrocinios en el gigante asiático.

Hong Kong, antigua colonia británica que pasó a manos chinas en 1997, disfruta de una amplia autonomía en relación a la China continental, con una justicia independiente y el derecho a la libertad de expresión.

Pero el territorio atraviesa desde hace cuatro meses una grave crisis política, con manifestaciones casi a diario exigiendo el sufragio universal para la elección del jefe del ejecutivo local.

– «Inconcebible» –

En ese contexto, China condenó este martes las «palabras erróneas» del director general de los Houston Rockets.

«Es inconcebible tener intercambios y cooperar con los chinos sin conocer ni comprender la opinión pública china», indicó en una rueda de prensa Geng Shuang, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.

La NBA y los Brooklyn Nets anularon repentinamente este martes un evento promocional previsto el mismo día en Shanghái, sin dar más explicaciones.

La estrella de los Houston Rockets James Harden se había disculpado el lunes en nombre de su equipo. Y en un comunicado, la liga reconoció que el punto de vista de Daryl Morey había «ofendido» a los aficionados chinos, considerándolo «lamentable».

Su actitud fue muy criticada por diversos dirigentes estadounidenses, que lamentaron que la NBA bajara la cabeza ante China y diera más importancia a sus negocios que «a sus principios».

Los Houston Rockets gozan de gran popularidad en China desde el fichaje en 2002 del pívot chino Yao Ming, que permaneció en la franquicia hasta su retirada en 2011.