El pez cabeza de serpiente del norte ( C. Argus) es una especie invasora que puede respirar y sobrevivir fuera del agua. En Georgia, Estados Unidos, se ha avistado por primera vez y las autoridades advierten que podría destruir la fauna local.

“Mátelo de inmediato”, se puede leer en un comunicado emitido por el Departamento de Recursos Naturales de Georgia. “NO LO LIBERE”.

El pez cabeza de serpiente es un pez de agua dulce originario de Asia austral y oriental, pero que se ha introducido en diferentes países y, en Estados Unidos, ya ha sido avistado en otros 14 estados antes de aparecer en Georgia. Un pescador los descubrió en un estanque privado del condado de Gwinnett, al norte de Atlanta (capital de Georgia), lo que ha dado pie a los recientes avisos de las autoridades.

Aunque puede parecer inofensivo, con su largo cuerpo lleno de manchas que puede llegar a medir más de un metro en algunos casos, son depredadores voraces que pueden suponer una amenaza para la fauna local. Además, se vuelven agresivos cuando protegen a sus crías, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Esta especie puede reproducirse varias veces al año; las hembras llegan a poner 100 000 huevos anualmente, lo cual puede suponer la toma y destrucción completa de un ecosistema. Tienen un sistema respiratorio evolucionado que les permite respirar dentro y fuera del agua durante varios días, lo cual les permite llegar a sistemas de agua fresca cercanos.

En 2002, se descubrió en Crofton, Maryland, un estanque completamente infestado. Las autoridades envenenaron toda el área y recogieron más de 500 crías de peces cabeza de serpiente que habían muerto por el veneno. Este suceso inspiró dos películas de ciencia ficción en 2004: Frankenfish: La criatura del pantano y El lago.

Las autoridades de Georgia esperan poder controlar la invasión antes de que infeste otras áreas del estado.

“Nuestra primera línea de defensa contra estas especies invasoras, como el pez cabeza de serpiente, son nuestros pescadores”, dijo en un comunicado Matt Thomas, jefe del departamento de pesca de la División de Fauna y Flora.

“Gracias a la rapidez de los avisos de nuestros pescadores, hemos podido investigar y confirmar la presencia de especies en este lago”, añadió. “Estamos tomando medidas para determinar si existen otras zonas infestadas y, con suerte, evitar que se extiendan a otras aguas de Georgia”.

Este artículo se publicó originalmente en VICE Estados Unidos