Todos tenemos una máscara puesta, un caparazón que nos oculta casi las 24 horas del día, una pared que impida que salga nuestra “yo” verdadero. Cuando estamos en la ducha es de esos pocos momentos en el que nos mostramos tal y como somos, desnudos físicamente y desnudos emocionalmente, sin ningún atributo que nos defina.

3Mostrarnos tal cuál

Uno de los beneficios de ducharse en pareja es que al mostrarnos a nuestro compañero tal y como somos reforzamos los vínculos de intimidad. Mostrando nuestros errores e imperfecciones podemos deshacernos de inseguridades y miedos.