Estados Unidos tomará medidas para evitar el presunto espionaje de estudiantes chinos, reveló el jueves el secretario de Estado, Mike Pompeo, antes de que Donald Trump ofrezca una rueda de prensa sobre China.

El presidente informó antes que el viernes dará una conferencia de prensa sobre China, en medio de una espiral de tensiones entre Washington y Pekín por la situación en Hong Kong y los efectos del coronavirus.

Preguntado sobre una información del New York Times que decía que Trump estaba considerando echar a miles de estudiantes de posgrado, Pompeo dijo que los estudiantes chinos “no deberían estar espiando” en las escuelas estadounidenses.

“Sabemos que tenemos este reto. Estoy seguro de que el presidente Trump asumirá eso”, dijo Pompeo a Fox News.

“Tenemos la obligación, el deber, de asegurarnos de que los estudiantes que vienen a estudiar… no actúen en nombre del Partido Comunista Chino”, dijo Pompeo.

El New York Times informó que la administración Trump estaba estudiando anular las visas de miles de estudiantes vinculados al ejército de China.

Con toda seguridad, la medida generará críticas de las universidades, que dependen cada vez más de la matrícula de estudiantes extranjeros, sobre todo de los que vienen de China e India.

“Esto no es una amenaza roja, esto no es racista. Los chinos son una gran gente”, dijo Pompeo.

“Esto es como los días de la Unión Soviética. Este es un régimen comunista y tiránico que representa un riesgo real para Estados Unidos”, afirmó.

Trump, en declaraciones a los periodistas, no adelantó nada de la rueda de prensa del viernes, pero dijo: “No estamos contentos con China”.

La declaración de Trump llega dos días después de que Pompeo certificara al Congreso que Hong Kong ya no era territorio autónomo de China, como prometió Pekín antes de que Gran Bretaña entregara su colonia en 1997.

El Parlamento chino adoptó el jueves una ley de seguridad que, según los activistas de Hong Kong, pondrá fin a las libertades de las que gozan en este territorio, escenario el año pasado de siete meses de protestas en favor de la democracia.

Washington y Pekín se han enfrentado por las consecuencias de la pandemia de coronavirus, originada en China pero que se ha extendido por todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, el país más afectado por contagios y muertes.

Trump culpa a China de la crisis y durante mucho tiempo insistió en llamar a la covid-19 el “virus chino”. En Estados Unidos, sin embargo, muchos critican al presidente por su repuesta ante la pandemia.

Fuente: AFP

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