Estados Unidos impuso hoy mayores exigencias de ciberseguridad a los oleoductos tras un secuestro de datos que este mes paralizó temporalmente una de las tuberías más importantes del país.

Nuevas normas del Departamento de Seguridad Interior exigen a los operadores de oleoductos designar a un coordinador de ciberseguridad que deberá estar disponible en todo momento y tendrá que reportar incidentes a la agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras.

Los operadores deberán también revisar procedimientos e identificar brechas y formas de repararlas. Los resultados deben ser reportados a las autoridades en 30 días.

“El paisaje de la ciberseguridad evoluciona constantemente y debe adaptarse para enfrentar nuevas y emergentes amenazas”, dijo el secretario de seguridad Interior Alejandro Mayorkas en una nota.

“El reciente cibersecuestro a uno de los principales gasoductos demuestra que la ciberseguridad de los sistemas de las tuberías es crucial para nuestra seguridad interior”, añadió.

Las vulnerabilidades de los oleoductos estadounidenses quedaron expuestas luego del ataque del 7 de mayo a un gasoducto operado por Colonial Pipeline que suministra el 45% del combustible consumido en la costa este de Estados Unidos.

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La paralización del oleoducto generó la consiguiente falta de gasolina y un aumento de su precios y terminó cuando la empresa pagó 4,4 millones de dólares de rescates a los piratas informáticos que accedieron a sus servidores.