La piña, también conocida como ananá o matzatli, es originaria de América del Sur. No solo es muy apreciada porque fructifica una vez al año, sino también por su composición nutritiva que la convierte en un alimento repleto de propiedades. Entre sus beneficios, se destaca la posibilidad de mejorar el sueño. Conoce aquí por qué y cómo aprovecharla.

La piña es la fruta de Ananas comosus, una planta perteneciente a la familia Bromeliaceae. Se caracteriza por sus hojas duras y lanceoladas, mientras que el fruto tiene una pulpa amarilla y dulce sabor.



La forma tradicional de comer la piña fresca es cortando su corona, quitando su base, retirando su piel, para finalmente cortarla en rodajas. También se puede trozar en secciones y retirar los pequeños «gajos» que se forman.

Es es una gran opción para preparar postres y platillos agridulces, tanto calientes como fríos.



¿Ayuda a dormir mejor?



La piña se encuentra entre los principales alimentos que se recomiendan comer por la noche para obtener un sueño de calidad. Esto se debe a que es rica en triptófano, un aminoácido esencial, es decir, que no puede ser producido por el organismo.

Cuando el triptófano ingresa al cuerpo se puede convertir en una molécula llamada 5-HTP (5-hidroxitriptófano) utilizada para producir melatonina y serotonina. Estas son hormonas claves para distintas funciones del cuerpo.

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La melatonina, popularmente conocida como la hormona del sueño, es segregada por la glándula pineal, que se encuentra en el cerebro y se encarga de regular los ciclos de día y noche, o sueño-vigilia.

La oscuridad hace que el cuerpo genere más melatonina, preparándolo para dormir, mientras que luz disminuye su producción, permitiéndole estar despierto y realizar todas las actividades cotidianas.

Mientras que la serotonina es una hormona encargada de regular el apetito, digestión, estado de ánimo, función sexual, memoria y sueño.

Un estudio publicado en Journal of Pineal Research evaluó el consumo de frutas y sus jugos en 12 voluntarios, y halló que la piña aumentaba considerablemente los niveles de melatonina (hasta tres veces más en comparación con quienes no bebían su jugo).

Cómo preparar jugo de piña

Preparar jugo de piña es muy sencillo, ya que solo necesitas una piña y agua.

Comienza cortando la piña en trozos, asegurándote obtener la mayor cantidad de pulpa posible.
Agrega los trozos a un procesador y añade agua hasta obtener la consistencia deseada. Una taza suele bastar para una piña. Opcional: puedes reemplazar parte del agua con cubos de hielo para beber frío.

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Es importante que este jugo se beba sin colar, ya que la pulpar de la piña aporta una gran cantidad de fibra. También puedes congelarlo en una cubitera para obtener hielos saborizados, para mezclar con otros jugos o batidos.

Qué hacer para dormir mejor

Ten en cuenta que por sí solo, el consumo de piña no garantizará necesariamente un sueño de calidad. Debes complementarla con una dieta saludable, que incluya: frutos secos, pescados, huevos, leche, legumbres, y semillas, como las de ajonjolí y calabaza.

Además, ten en cuenta infusiones como la de flor de naranjo, ginseng, lavanda, manzanilla, pasiflora, tila, o valeriana.

Además de cuidar tu alimentación puedes controlar otros factores del riesgo del insomnio, como el estrés, para lograr dormir profundamente. Las técnicas de respiración o meditación, el ejercicio regular, y las duchas calientes, suelen ser de gran ayuda.

También procura evitar o limitar la ingesta de cafeína, alcohol y alimentos muy pesados durante la noche, mantener las tabletas o celulares alejados y conseguir una temperatura agradable en tu habitación.

Otros beneficios de la piña

Además de ayudar a dormir mejor, puedes incluir piña en la dieta para aprovechar estas propiedades:

Antioxidantes: la piña es rica en vitamina C y otros minerales como calcio y fósforo que ofrecen al cuerpo protección contra los radicales libres, moléculas inestables que atacan las estructuras celulares sanas.

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Cardioprotectoras: la piña favorece la circulación sanguínea, gracias a que posee una enzima llamada bromelina. Su consumo también se vincula a niveles más bajos de presión arterial, colesterol y triglicéridos, reduciendo así el riesgo de distintas afecciones cardiovasculares.

Digestivas: la piña posee mucha fibra, que permite agregar volumen a las heces y mejorar su tránsito, prevenir el estreñimiento y normalizar la microbiota o flora intestinal.
Diuréticas: la piña puede ayudar a eliminar líquidos retenidos en el organismo y lograr un vientre más plano. Además, contiene sustancias químicas que estimulan la función renal y ayudan a expulsar las toxinas del organismo.

Para recordar:

Hasta contar con evidencia científica significativa proveniente de ensayos en humanos, las personas interesadas en utilizar terapias a base de hierbas y suplementos deben tener mucho cuidado.

No abandones ni modifiques tus medicamentos o tratamientos, antes habla con el doctor sobre los potenciales efectos de las terapias alternativas o complementarias.

Recuerda, las propiedades medicinales de las hierbas y suplementos también pueden interactuar con los fármacos recetados, con otras hierbas y suplementos, e incluso alterar tu dieta.

Fuentes consultadas: Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Clínica Mayo, Instituto Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa.

Fuente holadoctor.com