El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó este martes la «presión» ejercida contra el gigante de gas ruso Gazprom en Europa y advirtió que nacionalizar sus activos será un «arma de doble filo».

«La situación en el ámbito de la energía se agrava debido a las medidas brutales y no vinculadas al mercado, sobre todo la presión administrativa contra nuestra sociedad Gazprom en varios países europeos», dijo en la televisión en una reunión dedicada al sector de la agricultura.



«Hemos escuchado declaraciones de funcionarios sobre la nacionalización de algunos de nuestros activos. Si se va tan lejos, no se debe olvidar que esto es un arma de doble filo», destacó Putin.

Estas declaraciones se producen cuando Alemania anunció la víspera la toma del control temporal de una filial de Gazprom, con el fin de garantizar la continuidad de los suministros de gas.



Esta decisión se produjo después de que el grupo ruso anunciara el viernes su «retirada» de esta filial, sin indicar inmediatamente ningún comprador y creando una incertidumbre sobre el futuro de la empresa.

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Las filiales de Gazprom son los operadores de importantes infraestructuras de almacenamiento de gas y combustible en Alemania.

Rusia y los países europeos están estrechamente vinculados por su interdependencia en materia energética. Moscú necesita el dinero que le proporciona el gas, del cual la UE es muy dependiente.

La UE afirma intentar reducir su dependencia de Moscú en este ámbito.

Moscú, por su parte, impuso a los clientes europeos el pago de sus facturas de gas en rublos.