Cuando hablamos sobre colesterol, rápidamente lo asimilamos con algo dañino o que hay que reducir. Pero no es así cuando nos referimos al tipo «bueno». Este ayuda a eliminar otras formas de colesterol de nuestra sangre y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Existen distintas maneras de aumentarlo, por ejemplo, con algunos alimentos.

El colesterol puede ser lipoproteína de alta densidad (HDL) o «bueno» y lipoproteína de baja densidad (LDL) o «malo». El primero promueve la distribución de las grasas necesarias para la salud de nuestro cuerpo, mientras que el segundo produce una acumulación de las grasas, con severas consecuencias para el corazón. Un nivel ideal de colesterol HDL debe encontrarse entre los 40 y 60 miligramos/decilitro (mg/dL).



Los factores médicos, ambientales y alimenticios pueden incidir en los niveles de colesterol HDL. Según los expertos, la dieta mediterránea es un buen punto de partida, ya que se asocia, entre otras cosas, a una buena salud cardiovascular. Si deseas aumentar tus niveles de colesterol HDL, ten en cuenta estos alimentos:

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Aceite de oliva



El aceite de oliva, preferentemente en su versión extra virgen, puede mejorar los niveles de colesterol HDL y así extraer con mayor efectividad el colesterol LDL de las paredes de los vasos sanguíneos, enviándolo al hígado para su eliminación. Esto también puede reducir el impacto inflamatorio del colesterol «malo». Sin embargo, se recomienda utilizar este aceite con moderación, ya que es alto en calorías.

Pescado graso

Los ácidos grasos Omega 3 que se encuentran en el pescado ayudan a retardar la acumulación de colesterol en las arterias. Para mejores resultados los especialistas recomiendan consumir dos porciones semanales de atún, caballa, salmón o sardinas. Si estos no te gustan, puedes consultar a un profesional por aceites o suplementos de pescado.

Aguacate

El aguacate es una de las frutas más populares en el mundo, no solo por su agradable sabor y versatilidad, sino también por las grandes propiedades que esconde. Es rico en folato (vitamina B) y grasa monoinsaturada, compuestos que benefician la producción de colesterol HDL y reducen la de colesterol LDL. También se asocia a un menor riesgo de derrames cerebrales y enfermedades cardíacas.

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Habichuelas

Al igual que el aguacate, las habichuelas negras, blancas o rojas, poseen una importante cantidad de folato. Por eso, son una gran opción para cuidar el corazón y controlar los tipos de colesterol que desarrollamos. Puedes añadirlas fácilmente a tus platillos como acompañamiento para disfrutar sus propiedades.

Frutos secos

Almendras, avellanas, cacahuates o maní, castañas, nueces, o pistachos. Todos poseen grasas saludables para el corazón, y no solo elevan los niveles de colesterol HDL, sino que también bloquean la absorción de colesterol «malo» por parte del cuerpo, gracias a unas sustancias llamadas esteroles. Al igual que con el aceite de oliva, la moderación al consumirlos es muy importante, por su elevado contenido calórico.

Semillas de chía

Como con los pescados, las semillas de chía son una importante fuente de ácidos grasos Omega 3, en este caso de origen vegetal, fibra y otros nutrientes saludables. Agregarlas a nuestra dieta ayuda a incrementar los niveles de colesterol HDL y disminuye los niveles de colesterol LDL y presión arterial.

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Semillas de lino

Las semillas de lino molidas y el aceite de linaza también son opciones rica en ácidos grasos Omega 3 y una de las mejores fuentes de esta grasa saludable para el corazón. Al igual que con las semillas de chía, puedes disfrutarla mezclándola con cereal, ensaladas, salsas o yogures, para incrementar los niveles de colesterol «bueno» y cuidar el corazón.

Fuentes consultadas:

Holadoctor.com/ Asociación Estadounidense del Corazón, Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Departamento de Agricultura de EE. UU., Instituto Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa.