El primer ministro japonés, Fumio Kishida, prometió el domingo reforzar la capacidad naval y militar de su país, y alertó de la «amenaza» que suponen «actores emergentes que desobedecen las normas».

Kishida condenó la guerra que está librando Rusia en Ucrania y denunció las pruebas de misiles efectuadas por Corea del Norte, uno de los cuales sobrevoló Japón por primera vez desde 2017, provocando una inusual alerta de evacuación.



«Debemos estar preparados para una era en la que actores emergentes desobedecen las normas y utilizan la fuerza o las amenazas para destruir la paz y la seguridad de otras naciones», declaró Kishida en un discurso al pasar revista de la flota internacional de Japón.

Tokio está elaborando planes de seguridad que podrían requerir que se duplique el gasto de defensa del país en cinco años. La Constitución japonesa, pacifista, limita en principio sus capacidades militares.



«Vamos a acelerar las discusiones realistas sobre lo que se necesita para defender a nuestro pueblo, con todas las opciones sobre la mesa», declaró.

«El refuerzo [de la capacidad naval japonesa] no puede esperar», dijo, y mencionó «la construcción de nuevos barcos, el refuerzo de la capacidad de defensa antimisiles y la mejora de las condiciones de trabajo» para el personal militar de Japón y «compensaciones» para ese sector.

En el acto participaron navíos de Japón y de otros doce países, como Australia, India y Estados Unidos y tuvo lugar en la bahía de Sagami, en la región de Kanagawa, al sur de Tokio.