En una entrevista con el periodista José Peguero, la abogada y activista provida Damaris Patrocinio aseguró que el Código Penal dominicano lleva 27 años «pululando» en el Congreso no por las tres causales del aborto —como se ha argumentado—, sino por intereses del crimen organizado y la corrupción gubernamental.
«El Código Penal no se aprueba por el narcotráfico, la trata y la pornografía infantil»
Patrocinio afirmó que los gobiernos de Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader han frenado el código para evitar penas más duras contra delitos como:
- Narcotráfico y lavado de activos.
- Trata de personas (con 2,500 desaparecidos entre 2022 y 2025, según sus datos).
- Pornografía infantil: RD pasó de ser consumidor a productor global de este delito.
- Corrupción administrativa, con penas acumuladas que afectarían a «ministerios llenos de corruptos«.
Presiones internacionales y doble moral
La activista denunció que el código se detuvo en 2023 tras una visita de Samantha Power, exadministradora de USAID, quien se reunió con ONG proaborto y LGBT. Además, criticó al Ministerio de la Mujer por «aumentar su presupuesto con el victimismo» mientras se opone a castraciones químicas para violadores.
Oportunidad histórica
Patrocinio destacó que organizaciones civiles entregaron al Congreso una propuesta de código revisado que incluye:
- Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
- Penas acumuladas para feminicidios y violencia de género.
- Desacato como delito penal.
Advertencia a Abinader
«Si el presidente no aprueba el código ahora que EE.UU. no presiona, quedará claro que protege al crimen organizado«, sentenció. También exigió transparencia a legisladores: «Sabremos quién está del lado de la República Dominicana».
Críticas al feminismo y cuotas de género
La entrevista culminó con fuertes cuestionamientos a las «cuotas de género», celebrando que la vicepresidente Raquel Peña las calificara de «odiosas». «Las mujeres debemos llegar por méritos, no por privilegios», afirmó.
Con el proyecto en el Congreso, la presión ciudadana aumenta. Abinader enfrenta un desafío decisivo para su legado: aprobar un código que, según Patrocinio, «desenmascarará a los cómplices de la delincuencia».