Líderes comunitarios de Santo Domingo Oeste reclamaron al Gobierno la continuidad del saneamiento y la rehabilitación de la cañada Guajimía, así como la reubicación de las familias que residen en zonas vulnerables, con el objetivo de evitar pérdidas humanas y daños a viviendas durante la temporada de lluvias.
Afluentes con trabajos inconclusos
Los comunitarios señalaron que, aunque una parte de la cañada principal ha sido intervenida, la mayoría de sus afluentes permanecen sin concluir, entre ellos las cañadas El Indio Derecho, Flor de Liz, Frito Lay, en el sector Las Caobas, y otras zonas aledañas que siguen representando un riesgo para los residentes.
Preocupación por la paralización de las obras
José Marte, dirigente comunitario, expresó su inquietud ante la posible paralización de los trabajos, tras la supuesta retirada de la empresa Canadian Commercial Corporation (CCC), que estaba vinculada a los proyectos habitacionales. Recordó que el Gobierno de Canadá financió gran parte de las soluciones habitacionales, mientras que la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) tiene a su cargo la rehabilitación de las cañadas.
Obras pendientes y fondos sin ejecutar
Marte indicó que aún están pendientes dos emisarios submarinos y una planta de tratamiento, proyectada en la autopista 6 de Noviembre, en las proximidades del peaje. Además, aseguró que de los fondos aprobados por Canadá para el proyecto Guajimía, unos 88 millones de dólares no han sido desembolsados, y que tampoco existen recursos asignados en el Presupuesto General del Estado para completar esas obras.
Temor y denuncias de los comunitarios
Por su parte, Ángel Fortuna, también dirigente comunitario, afirmó que la CAASD no muestra interés en dar continuidad a los trabajos. “Hemos recibido un golpe mortal al sacar del proyecto a quienes lucharon junto a nosotros por la rehabilitación de estas cañadas”, expresó.
Indicó que, aunque el proyecto registra avances en Guajimía y sus afluentes, ninguna intervención ha sido finalizada en su totalidad. Asimismo, denunció que los apartamentos construidos en Hato Nuevo para familias afectadas por la cañada estarían siendo asignados a personas de otros sectores.
Déficit habitacional y advertencia de protestas
Fortuna estimó que para completar la reubicación de todas las familias en riesgo se requieren alrededor de 850 apartamentos adicionales. Hasta el momento, se han entregado más de 1,200 viviendas desde que el proyecto inició hace aproximadamente 21 años.
Finalmente, los dirigentes de juntas de vecinos de los alrededores de la cañada Guajimía advirtieron que iniciarán acciones en los próximos días para exigir a las autoridades la reanudación y culminación de las obras de rehabilitación y la construcción de viviendas pendientes.



