El Departamento de Defensa de Estados Unidos confiscó un buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe durante una operación coordinada antes del amanecer. La acción, realizada por infantes de marina y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear en apoyo al Departamento de Seguridad Nacional, tuvo como objetivo el petrolero Verónica, que fue interceptado sin incidentes tras zarpar desde el USS Gerald R. Ford (CVN 78).
El Verónica es el buque más reciente en desafiar la cuarentena impuesta por el entonces presidente Donald Trump a barcos sancionados en la región, lo que, según las autoridades estadounidenses, evidencia la eficacia de la Operación Southern Spear y el control sobre la actividad ilícita en aguas del hemisferio occidental.
La operación recibió respaldo total del Grupo de Preparación Anfibia de la Armada de los EEUU, que incluye al USS Iwo Jima (LHD 7), el USS San Antonio (LPD 17) y el USS Fort Lauderdale (LPD 28), plataformas descritas como listas y letales por oficiales militares.
Según el Departamento de Defensa, la confiscación del Verónica se enmarca en una amplia misión para poner fin a actividades ilícitas, restaurar la seguridad y defender los intereses estadounidenses en la región, en estrecha asociación con la Guardia Costera y el Departamento de Justicia.



