El Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) firmaron este sábado en Asunción un histórico acuerdo de libre comercio que dará origen a una de las mayores zonas económicas integradas del mundo, con una población conjunta de aproximadamente 720 millones de personas.
El tratado fue suscrito por el comisario europeo de Comercio, Maroš Šef?ovi?, y los cancilleres de los países miembros del Mercosur: Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Rubén Ramírez (Paraguay) y Mario Lubetkin (Uruguay), durante una ceremonia realizada en la sede del Banco Central de Paraguay.
El acuerdo permitirá a ambos bloques, que en conjunto agrupan 31 países y representan cerca de una cuarta parte de la economía mundial, reducir o eliminar gradualmente los aranceles para alrededor del 90 % de sus exportaciones e importaciones.
Apoyo político y mensaje global
Al acto asistieron como testigos de honor los presidentes Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay, actual presidente pro tempore del Mercosur) y Yamandú Orsi (Uruguay). El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no pudo participar por ajustes de última hora en su agenda oficial.
La delegación europea estuvo encabezada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Durante su intervención, Von der Leyen afirmó que el tratado envía un mensaje “fuerte” frente al avance del aislamiento económico y las políticas arancelarias en el mundo.
Por su parte, el presidente paraguayo, Santiago Peña, resaltó que “el diálogo, la cooperación y la fraternidad son el único camino para el desarrollo sostenible”.
También participaron como invitados los mandatarios de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Panamá, José Raúl Mulino. Bolivia se encuentra en la fase final de su incorporación como miembro pleno del Mercosur, mientras que Panamá recientemente ingresó como Estado asociado.
Un acuerdo en un contexto de tensiones comerciales
Las negociaciones comenzaron formalmente en el año 2000. En 2019 se alcanzó un entendimiento político general y el texto definitivo fue cerrado en diciembre de 2024, tras más de dos décadas de discusiones técnicas y diplomáticas.
La firma ocurre en un escenario internacional marcado por el resurgimiento del proteccionismo, las tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos, el crecimiento de la dependencia de China y los efectos económicos de los conflictos en Ucrania y Medio Oriente.
Beneficios y preocupaciones
El sector agropecuario del Mercosur figura entre los principales beneficiados del pacto, al ampliarse el acceso a los mercados europeos. A su vez, la industria europea podrá ingresar con mayor facilidad a un mercado sudamericano históricamente restringido para productos como maquinaria, equipos eléctricos y automóviles.
No obstante, el acuerdo ha generado protestas de agricultores europeos, quienes temen una competencia desleal. Para atender estas preocupaciones, el tratado contempla salvaguardias bilaterales que permitirán intervenir en caso de desequilibrios significativos de precios o volúmenes de importación.
Entrada en vigor aún pendiente
Aunque el acuerdo ya fue firmado, su implementación no será inmediata. Aún debe ser ratificado por los órganos legislativos correspondientes en ambas regiones. Algunos países, como Brasil, estiman que podría comenzar a aplicarse parcialmente a partir del segundo semestre.



