El Pentágono ordenó a cerca de 1.500 militares en servicio activo que se preparen para un posible despliegue en el estado de Minnesota, en medio de una escalada de protestas contra la política migratoria del Gobierno de Donald Trump. La información fue confirmada por una fuente gubernamental a CNN, aunque aclaró que la orden no implica que el despliegue sea inminente ni definitivo.
De acuerdo con funcionarios de Defensa, dos batallones de la 11.ª División Aerotransportada, con base en Alaska, recibieron instrucciones de mantenerse en condición de alistamiento. Las tareas que podrían asumir no han sido definidas, pero incluirían apoyo logístico y control de multitudes, similar al rol que desempeñaron fuerzas federales durante disturbios registrados el verano pasado en Los Ángeles.
La Casa Blanca señaló en un comunicado que el Pentágono mantiene planes de contingencia para cualquier decisión presidencial. “El Departamento de Defensa siempre está preparado para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si se le convoca”, afirmó el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell.
Guardia Nacional en estado de preparación
A nivel estatal, la Guardia Nacional de Minnesota también fue movilizada preventivamente. El Departamento de Seguridad Pública informó que, aunque las tropas no están desplegadas en las calles, permanecen listas para apoyar la seguridad pública.
La mayor Andrea Tsuchiya, portavoz de la Guardia Nacional, explicó que las fuerzas podrían brindar apoyo de tráfico y protección de infraestructura crítica para “preservar la vida, la propiedad y el derecho de los ciudadanos a reunirse pacíficamente”.
El gobernador Tim Walz agradeció a las fuerzas del orden locales por mantener el orden público e instó a los manifestantes a mantener protestas pacíficas durante el fin de semana.
Protestas tras muerte durante operativo migratorio
Las manifestaciones se han intensificado en Minneapolis tras la muerte de Renee Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, quien falleció luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparara contra su vehículo durante un operativo a inicios de mes. El caso provocó protestas en varias ciudades del país y renovó las críticas a las tácticas empleadas por agentes federales.
La tensión aumentó aún más después de que otro agente federal hiriera de bala a un ciudadano venezolano durante un arresto, según confirmó el Departamento de Seguridad Nacional.
Desde entonces, multitudes han protagonizado concentraciones en pleno invierno, con bloqueos de calles, refuerzos de seguridad en edificios públicos y algunos enfrentamientos verbales entre manifestantes a favor y en contra de ICE.
Incidentes y detenciones durante las manifestaciones
Durante una protesta frente al edificio federal Bishop Henry Whipple, agentes federales avanzaron con equipo antidisturbios hacia los manifestantes. CNN reportó algunas detenciones, aunque no se precisaron las causas. El Departamento del Sheriff del condado de Hennepin indicó que no realizó arrestos y que su labor se limitó a control de tránsito y prevención.
En un evento separado, un pequeño grupo pro-ICE liderado por el activista conservador Jake Lang fue dispersado por contramanifestantes cerca del Ayuntamiento. La policía emitió una orden de dispersión sin reportar arrestos ni heridos graves.
Jueza impone límites a la actuación federal
En paralelo, una jueza federal emitió una orden preliminar que restringe la actuación de agentes federales durante las protestas. El fallo prohíbe arrestos de manifestantes pacíficos y limita el uso de ciertas tácticas de control de multitudes, además de restringir las detenciones vehiculares sin causa justificada.
Las medidas aplican a los operativos vinculados a la llamada “Operación Metro Surge”, una estrategia federal que incrementó el número de agentes en las Ciudades Gemelas para intensificar controles migratorios.
La ciudad de Minneapolis manifestó que espera que el Gobierno federal cumpla la orden judicial para garantizar la seguridad pública. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional defendió el accionar de sus agentes, alegando que utilizan fuerza mínima ante lo que describen como actos de provocación y violencia.
Escenario legal y político en escalada
Las restricciones judiciales surgen tras demandas presentadas por activistas, el estado de Minnesota y autoridades locales, quienes cuestionan la legalidad del operativo federal. Paralelamente, fuentes citadas por CNN indican que el Departamento de Justicia investiga al gobernador Walz y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, por una presunta obstrucción a la labor federal, acusación que ambos han rechazado.
El escenario mantiene en alerta a autoridades estatales y federales, mientras continúan las manifestaciones y se evalúa la eventual activación de tropas en servicio activo.



