En el marco de Fitur 2026, volvió a colocarse sobre la mesa el tema del nuevo pasaporte dominicano, especialmente desde la óptica de su impacto en la imagen del país, la seguridad y los negocios internacionales. La discusión surge tras la reciente presentación oficial del documento y el avance del país en rankings internacionales, lo que ha generado expectativas y también confusión entre la población.
Subida en el ranking Henley: qué significa realmente
El pasaporte dominicano avanzó cuatro posiciones en el ranking Henley, pasando del puesto 66 al 64 a nivel mundial, según la publicación correspondiente a noviembre de 2025. Este avance, aunque positivo, no está directamente relacionado con la emisión del nuevo pasaporte, ya que hasta el momento solo ha sido entregado de manera simbólica al presidente y a la vicepresidenta. La mejora responde más a evaluaciones previas y a factores estructurales del país.
Pasaporte biométrico: seguridad, no más países sin visa
Uno de los puntos más enfatizados es desmontar la idea de que el pasaporte biométrico permitirá viajar a más países sin visa. Esto no es cierto. El cambio de pasaporte responde principalmente a estándares de seguridad internacional, con el objetivo de reducir falsificaciones y fortalecer la credibilidad del documento dominicano, históricamente afectado por el uso fraudulento de los llamados “machetes”.
El visado no depende del pasaporte
La exigencia o eliminación de visados no depende del tipo de pasaporte, sino del control de la migración irregular. Los países imponen visas cuando detectan estadías ilegales frecuentes, independientemente de la tecnología del documento. El caso dominicano no es distinto y el nuevo pasaporte no garantiza exenciones automáticas de visado.
Un costo que genera preocupación
Otro aspecto que ha generado debate es el incremento significativo en el costo del pasaporte. Se estima que el documento, que actualmente ronda los RD$1,280 para una vigencia de seis años, podría pasar a costar entre RD$7,500 y RD$8,000. Este aumento estaría vinculado a la tecnología incorporada, costo que recaería directamente sobre los ciudadanos.
Vigencia y una regla poco comprendida
Se recordó además una regla que muchos desconocen: un pasaporte dominicano deja de ser válido para viajar seis meses antes de su fecha de vencimiento. Esto obliga a los ciudadanos a renovarlo con mayor antelación, especialmente quienes tienen viajes programados, a diferencia de las visas, que suelen ser válidas hasta su último día.



