SANTO DOMINGO – En un esfuerzo por calmar las aguas tras las recientes declaraciones del abogado Ramón Peralta, quien sugirió en un encuentro con la prensa que “a los dominicanos no les gusta trabajar”, la representante del sector empresarial chino, Jessica Peng, salió al frente para desvincular a la comunidad de dichas afirmaciones y reiterar su espíritu de hermandad con el país.
El incidente, que generó un rápido rechazo en redes sociales y sectores laborales, fue calificado por Peng como una «malinterpretación» de opiniones ofrecidas a título personal por el jurista ante la pregunta de un comunicador.
Un enfoque de cooperación, no de confrontación
Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles, Peng enfatizó que el objetivo primordial de las empresas asiáticas en la República Dominicana es colaborar de manera abierta y constructiva con las autoridades.
“Todas las personas que buscan empleo y cumplen con los requisitos tienen las puertas abiertas para formar parte de nuestro equipo. Valoramos de manera especial la labor que realizan los dominicanos en nuestros negocios”, afirmó la empresaria.
Cumplimiento legal y disculpas públicas
Ante los cuestionamientos sobre las condiciones de trabajo, la vocera aseguró que las empresas del sector:
- Cumplen estrictamente con lo dispuesto en la legislación laboral dominicana.
- Trabajan continuamente para alinearse con las regulaciones locales.
- Mantienen una política de puertas abiertas para el talento nacional.
Por su parte, el abogado Ramón Peralta, autor de la frase que desató la controversia, ofreció disculpas públicas. Peralta aclaró que su intención no fue ofender a sus compatriotas, sino explicar de manera «llana» que cualquier dominicano tiene la oportunidad de integrarse a las tiendas chinas siempre que cumpla con los perfiles requeridos.
“Pido excusas a todos los dominicanos y dominicanas de buen corazón. En ningún momento tuve la intención de herir la dignidad del trabajador dominicano”, señaló el abogado.
Hermandad por encima de la polémica
La comunidad empresarial china cerró el comunicado reafirmando que su relación con la República Dominicana es de solidaridad y respeto mutuo, descartando cualquier ánimo de confrontación y apostando por seguir fortaleciendo los lazos productivos que benefician a ambos sectores.



