El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) proyecta que la economía del país cerrará el año 2026 con un crecimiento aproximado de 4.0 % del Producto Interno Bruto (PIB). Esta estimación parte de un análisis institucional que toma en cuenta factores internos y externos que podrían influir en el desempeño económico durante el año.
Según el organismo emisor, este crecimiento estaría impulsado principalmente por el aumento de la demanda interna, una mayor inversión pública y la continuidad en la transmisión de las medidas monetarias adoptadas durante 2025. Estos elementos, combinados, permitirían dinamizar la actividad productiva en distintos sectores de la economía.
El Banco Central indica que el escenario central de proyección se basa en supuestos prudentes y realistas sobre la evolución de la economía internacional, el gasto público, la inversión privada y el comportamiento de la demanda tanto interna como externa. De concretarse este panorama, el país aceleraría su ritmo de crecimiento respecto a 2025, cuando la expansión económica fue menor.
El informe también destaca que la República Dominicana podría beneficiarse de términos de intercambio favorables, debido a los altos precios del oro y a precios del petróleo relativamente bajos, lo que tendría efectos positivos sobre las cuentas externas y la estabilidad macroeconómica.
No obstante, el BCRD advierte que la materialización de esta proyección dependerá en gran medida del comportamiento del entorno global, especialmente ante la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas que pueden incidir en los mercados internacionales y, por extensión, en la economía local.
Las proyecciones del Banco Central coinciden con estimaciones de organismos internacionales y analistas privados, que ubican el crecimiento esperado para 2026 en rangos similares o ligeramente superiores, según las metodologías y supuestos utilizados.
En este contexto, el organismo resalta la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica, la fortaleza del sistema financiero y el anclaje de las expectativas de inflación, como pilares fundamentales para sostener el crecimiento y generar confianza en hogares y empresas.
De cumplirse estas previsiones, 2026 marcaría una etapa de recuperación más robusta para la economía dominicana, consolidando una trayectoria de expansión apoyada en políticas públicas, condiciones externas favorables y la resiliencia del aparato productivo nacional.



