Una familia hispana compuesta por una madre y sus dos hijos permanece desaparecida desde el 30 de enero de 2026 en el condado de Mobile, Alabama, en un caso que ha generado profunda preocupación entre vecinos y autoridades locales y federales.
Las personas desaparecidas son Aurelia Choc Cac, de 40 años; su hija adolescente Niurka Zuleta Choc, de 17; y su hijo menor Anthony García Choc, de 2 años. Fueron vistos por última vez en su residencia ubicada en Ben Hamilton Road, sin que desde entonces se haya registrado comunicación alguna ni indicios de su paradero.
De acuerdo con la Oficina del sheriff del condado de Mobile, agentes que acudieron a la vivienda tras un reporte por su ausencia encontraron una escena inusual e inquietante. En el interior había rastros de sangre en varias áreas, aunque no en grandes cantidades, lo que sugiere algún tipo de forcejeo. No se detectaron señales de entrada forzada. Además, los teléfonos móviles y el dinero permanecían en la casa, mientras que el colchón del dormitorio principal y una canasta de ropa habían desaparecido. Otras prendas parecían haber sido tiradas o volcadas.
El sheriff Paul Burch calificó la escena como “muy inusual” e indicó que se investigan todas las hipótesis, incluyendo la posibilidad de que la familia haya sido llevada contra su voluntad, por lo que podrían encontrarse en peligro.
Según reportes de medios locales, Aurelia y su hija Niurka tenían órdenes finales de deportación emitidas en abril del año pasado. La familia es originaria de Guatemala, aunque el niño de dos años es ciudadano estadounidense.
La investigación se activó tras una llamada al 911 realizada por un vecino, Maurice Simmons, quien alertó al notar que Aurelia no acudió a su trabajo y que nadie respondía en la vivienda. Simmons aseguró que había hablado con ella la noche anterior y que no mostró intención alguna de abandonar su hogar. También mencionó la existencia de un exnovio descrito como problemático, aunque las autoridades no han confirmado vínculos directos con la desaparición. Un hombre identificado como Juan Antonio García, padre del menor, fue entrevistado y posteriormente liberado tras presentar una coartada.
Vecinos cercanos aseguraron que mantenían una relación muy estrecha con la familia y que incluso los ayudaban con transporte y gestiones diarias, lo que refuerza la percepción de que la desaparición no fue voluntaria.
El caso es investigado de forma conjunta por la Oficina del sheriff de Mobile, el FBI y Homeland Security Investigations, mientras familiares han solicitado la colaboración ciudadana. Cualquier persona con información puede comunicarse al 251-574-8633.



