SAN CRISTÓBAL, RD. – El Tribunal Colegiado de esta demarcación dictó una sentencia de 12 años de prisión contra José Francisco Gil (alias Francis), tras ser hallado culpable de intentar asesinar a su pareja sentimental utilizando una mandarria, en un sangriento episodio ocurrido en el sector Villa Penca, municipio de Haina.
Las juezas Rosa Edalia Mateo, Ana Inés Susana y Biukis Milanes Balbuena determinaron que Gil deberá cumplir la condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, luego de que el Ministerio Público demostrara la gravedad de la agresión física y psicológica contra Rosa Herminia Delison.
Un ataque de extrema violencia
El hecho se registró la madrugada del 4 de agosto de 2024. Según el expediente instrumentado por el fiscal investigador Cristóbal Daniel Batista, la madre de la víctima acudió al segundo piso de la vivienda tras escuchar ruidos sospechosos.
Al entrar a la habitación, la escena era dantesca:
- La herramienta del crimen: Rosa Herminia yacía en la cama, golpeada y ensangrentada, con una mandarria a su lado, instrumento utilizado por el agresor para propinarle múltiples impactos.
- Intento de incendio: Además del ataque con el mazo, el procesado sostenía un encendedor y un galón de thinner (líquido inflamable), con la aparente intención de incendiar el lugar.
- Intervención civil: Los vecinos del sector lograron sujetar a Gil hasta la llegada de las autoridades, quienes lo arrestaron en flagrante delito.
Gravedad de las lesiones
La víctima fue trasladada de emergencia al Hospital Municipal Juan Pablo Pina debido a la brutalidad del ataque con la mandarria. El informe médico certificó que Delison sufrió:
- Trauma craneoencefálico.
- Fractura del maxilar izquierdo.
- Shock hemorrágico.
El fiscal litigante, Daryl Montes de Oca, presentó pruebas contundentes que acreditaron la violación de los artículos 2, 295, 309-2 y 309-3 del Código Penal Dominicano, referentes a la tentativa de homicidio y violencia intrafamiliar agravada. Asimismo, se le halló culpable de violar el artículo 86 de la Ley 631-2016 sobre Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
«El uso de una mandarria como arma de agresión evidencia la clara intención de causar un daño letal a la víctima», destacaron las autoridades durante el proceso.



