La reciente liberación de millones de páginas de documentos vinculados al caso del difunto magnate Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto la lupa sobre los movimientos del agresor sexual en el Caribe. Una revisión exhaustiva de los archivos confirma que la República Dominicana estuvo en su radar logístico y turístico durante décadas.
De acuerdo con el análisis de los manifiestos de vuelo, correos electrónicos y comunicaciones legales, el país caribeño es mencionado entre 265 y 312 veces. Sin embargo, los registros se centran fundamentalmente en aspectos logísticos, sin que se desprendan acusaciones directas de la comisión de delitos dentro del territorio dominicano.
Rutas de tránsito y estancias en resorts de lujo
Los documentos desclasificados evidencian que Epstein viajó a la República Dominicana desde al menos el año 1996. Sus visitas formaban parte de un patrón de movilidad más amplio por el Caribe, utilizando sus aeronaves y embarcaciones privadas.
Entre los puntos geográficos y turísticos dominicanos que figuran en los registros destacan:
- La Romana y Punta Cana: Destinos frecuentes donde se documentan estancias en complejos exclusivos como Casa de Campo.
- Costa Norte: Menciones específicas a paradas en el resort Amanera (Aman at Playa Grande).
- Puerto Plata: Utilizado principalmente como un punto de conexión y tránsito estratégico durante sus viajes hacia otros destinos caribeños, incluyendo su infame isla privada en las Islas Vírgenes de EE.UU. (Little St. James).
Logística, personal y material incautado
Gran parte de las menciones a la República Dominicana en el expediente se encuentran en reportes internos y correos electrónicos enviados por Epstein mientras se encontraba en el país, muchos de ellos con nombres redactados (censurados) por motivos legales.
En cuanto a vínculos con ciudadanos dominicanos, los archivos del FBI y el Departamento de Justicia revelan lo siguiente:
- Personal contratado: Se menciona a ciudadanos dominicanos que supuestamente laboraron para Epstein, aunque los documentos no especifican los roles que desempeñaban ni los implican en actividades ilícitas.
- Material gráfico: Entre los materiales incautados en las propiedades del magnate se encontró una revista para adultos que incluye a una modelo de nacionalidad dominicana.
Especulaciones externas vs. Evidencia documental
La desclasificación ha reavivado rumores y debates en redes sociales sobre supuestos vínculos de la red de Epstein con el tráfico infantil en la isla compartida por República Dominicana y Haití.
Análisis externos a los documentos han intentado trazar líneas entre los vuelos de Epstein y figuras controvertidas como Michael Karl Geilenfeld (condenado por abuso infantil en orfanatos de Higüey y Haití) o Laura Silsby (arrestada en 2010 por intento de secuestro de menores haitianos en la frontera dominicana). No obstante, es crucial aclarar que los archivos desclasificados no proporcionan evidencia concreta ni directa que sustente estas acusaciones en territorio dominicano; se trata de interpretaciones basadas en cruces de registros de vuelos y correos históricos.
Un eslabón menor en la red caribeña
Al poner los datos en perspectiva regional, la presencia de Epstein en República Dominicana resulta menor si se compara con otros territorios del Caribe que servían como bases de operación principales.
Mientras el país suma alrededor de 300 menciones, el volumen de los archivos (que supera los 3 millones de páginas) arroja cifras muy superiores para naciones vecinas: Puerto Rico es mencionado 5,750 veces; Haití, 439 veces; y Jamaica, 673 veces. Todas estas cifras palidecen ante las 32,647 menciones de St. Thomas (Islas Vírgenes de EE.UU.), el verdadero epicentro geográfico de sus crímenes.



