República Dominicana se prepara para entrar a la era espacial con proyecto en Pedernales
La República Dominicana podría dar un paso histórico en el ámbito tecnológico y científico. El presidente Luis Abinader anunció un proyecto que busca desarrollar un puerto espacial comercial en la provincia de Pedernales, una iniciativa que colocaría al país dentro del mapa de la industria espacial internacional.
Un proyecto que apunta al futuro
La propuesta contempla la construcción de una infraestructura especializada para el lanzamiento de satélites y misiones espaciales desde territorio dominicano. Este proyecto se desarrollaría en alianza con la empresa LOD Holdings, la cual trabajaría junto al gobierno en la planificación y ejecución del puerto espacial.
La inversión estimada supera los cientos de millones de dólares, lo que convertiría esta iniciativa en uno de los proyectos tecnológicos más ambiciosos impulsados en el país en los últimos años.
Lanzamientos previstos antes de 2028
Según lo anunciado, el objetivo es que antes del año 2028 se pueda realizar un lanzamiento desde territorio dominicano, ya sea de un satélite o de un vehículo espacial. Esto representaría un momento histórico para la nación, que pasaría a formar parte del reducido grupo de países con capacidad de lanzar misiones al espacio desde su propio suelo.
Además del impacto tecnológico, el proyecto podría generar empleos especializados, atraer inversiones internacionales y promover el desarrollo científico en áreas como la ingeniería, la tecnología y la investigación aeroespacial.
Impacto en el desarrollo del sur del país
La elección de Pedernales no es casual. En los últimos años, el gobierno ha impulsado diversos proyectos para transformar esta zona del sur en un nuevo polo de desarrollo económico, turístico y tecnológico.
La creación de un puerto espacial podría fortalecer aún más esa estrategia, convirtiendo la región en un punto clave para la innovación y la inversión internacional dentro de la República Dominicana.
De concretarse, esta iniciativa marcaría un antes y un después en la historia del país, abriendo una puerta a oportunidades que hasta hace poco parecían reservadas únicamente para las grandes potencias tecnológicas.



