El coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, afirmó que obligar a empresas a fabricar productos para ser vendidos exclusivamente bajo marcas blancas en cadenas de supermercados y desplazar las marcas de los propios fabricantes de los anaqueles constituye una práctica contraria a la libre competencia de mercado.
Durante su análisis, el comunicador citó el comunicado emitido por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), en el que se reiteró la importancia de que todos los productos comercializados en el país cumplan con las normas de etiquetado y registro sanitario, independientemente de su origen o de si se venden bajo esquemas de marcas privadas.
Luego de que se diera a conocer a través de El Sol de la Mañana de la presión de la que supuestamente había sido objeto una panificadora de Santiago por parte de dueños de una cadena de supermercados y de que el noticiario RCC Noticias presentara ausencia de información importante en el etiquetado de las marcas blancas, el gremio enfatizó que el respeto a estas disposiciones, “constituye una garantía fundamental para la protección del consumidor y para el funcionamiento transparente y ordenado de los mercados”.
Presión y aniquilación de fabricantes nacionales
Julio Martínez Pozo subrayó que una de las principales preocupaciones radica en las condiciones que algunas cadenas podrían imponer a fabricantes nacionales.
“Tú quieres obligar a una empresa a que tenga que hacerte un producto a ti”, explicó, al referirse a casos en los que un supermercado exige a una industria producir artículos con su marca propia mientras excluye de sus estantes la marca original del fabricante.
En ese sentido, sostuvo que esa práctica distorsiona la dinámica del mercado y restringe las opciones del consumidor.
“Libre competencia es que yo vea en los anaqueles todos los productos y coja el que me dé la gana”, afirmó, al tiempo que criticó que algunos establecimientos pretendan ofrecer únicamente sus productos de marca blanca, lo que, a su juicio, limita la posibilidad de elegir.
Martínez Pozo también alertó sobre el riesgo de que se configure un esquema de dominio en el que un gran comprador imponga condiciones a los productores.
Según explicó, esto se asemeja a un modelo de “monopsonio”, donde existe un solo comprador que fija las reglas. “Tú me vas a hacer un producto a mí… que yo te voy a pagar lo que a mí me da la gana y va a echar a un lado el tuyo. Eso no es libre competencia”, expresó.
Papel de las autoridades
Asimismo, el comunicador consideró que las autoridades deben actuar para evitar distorsiones en el mercado y proteger tanto a los consumidores como a la industria nacional.
“Las autoridades dominicanas no han debido permitir que las cosas lleguen hasta ahí”, dijo, al advertir que estas prácticas también podrían afectar el empleo y el desarrollo de la producción local.
Finalmente, Julio Martínez Pozo insistió en que la regulación debe garantizar reglas claras para todos los actores del mercado.
“Que usted tenga su línea blanca, perfecto… pero usted no puede esconder las marcas nacionales ni expulsarlas de los anaqueles”, puntualizó, al reiterar que el objetivo debe ser preservar un mercado competitivo y equilibrado.



