La circunvalación de Baní, inaugurada en agosto del año pasado con el objetivo de mejorar la movilidad y reducir el tránsito dentro de la ciudad, enfrenta hoy serios cuestionamientos tras registrarse al menos once personas fallecidas en accidentes de tránsito desde su apertura. Una cifra que, más allá de las estadísticas, ha encendido las alarmas sobre la seguridad de esta importante vía.
Una carretera concebida para agilizar el tránsito y disminuir riesgos no debería convertirse en un escenario frecuente de tragedias. Por eso, cada nuevo accidente reabre el debate sobre si existen fallas que van más allá del comportamiento de los conductores.
La imprudencia también influye
Es cierto que la conducta de algunos conductores juega un papel importante en muchos accidentes. El exceso de velocidad, las maniobras temerarias y las distracciones al volante forman parte de los factores más comunes en la siniestralidad vial de la República Dominicana.
Sin embargo, limitar la explicación únicamente a la imprudencia de los usuarios de la vía podría ser una simplificación peligrosa, especialmente cuando los incidentes se repiten en un mismo tramo carretero.
Señalización y cruces inseguros generan preocupación
En el caso de la circunvalación de Baní, diversos elementos también merecen una revisión detallada. Entre ellos se mencionan la presencia de cruces ilegales o inseguros, tramos con señalización insuficiente y posibles deficiencias en algunos aspectos de la construcción.
Cuando una carretera presenta puntos críticos de manera recurrente, la revisión técnica deja de ser una opción y pasa a convertirse en una necesidad urgente. Expertos en seguridad vial señalan que la infraestructura debe anticiparse a los errores humanos y ofrecer condiciones que reduzcan al máximo el riesgo de accidentes.
Infraestructura pensada para salvar vidas
Las carreteras no son únicamente obras de ingeniería. Son espacios por donde cada día transitan miles de personas para trabajar, estudiar o desplazarse entre comunidades. Por esa razón, cada detalle —desde el diseño inicial hasta el mantenimiento permanente— debe responder a criterios estrictos de seguridad.
Elementos como la señalización clara, la iluminación adecuada, los accesos controlados y la correcta delimitación de cruces son aspectos fundamentales para evitar tragedias.
Un llamado a evaluación técnica
Ante el número de accidentes registrados, distintos sectores consideran que la circunvalación de Baní requiere una evaluación técnica profunda. No se trata de buscar culpables, sino de identificar posibles fallas y corregirlas a tiempo.
Garantizar la seguridad de quienes utilizan esta vía debe ser la prioridad. Una revisión seria permitiría introducir mejoras, prevenir nuevos accidentes y asegurar que una obra pensada para facilitar la movilidad no termine convirtiéndose en una trampa mortal.



