La Bolsa de Valores de Nueva York cerró a la baja el jueves, aún lastrada por el conflicto en Oriente Medio y el alza de los precios del petróleo, lo que reavivó los temores de un empuje inflacionario.
El índice Dow Jones cayó un 1,56 %, el tecnológico Nasdaq un 1,78 % y el índice ampliado S&P 500 retrocedió un 1,52 %.
El mercado estadounidense «claramente evoluciona en función de los precios del petróleo y las preocupaciones persistentes por las perturbaciones energéticas», comentó a la AFP Angelo Kourkafas, de Edward Jones.
Agregó que «en comparación con días recientes, los inversores están menos convencidos de que es posible una resolución rápida del conflicto».
Las cotizaciones del petróleo cerraron el jueves en su nivel más alto desde 2022, pese al anuncio de la liberación histórica de reservas estratégicas de los miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE).
«Es una respuesta temporal, pero probablemente insuficiente para compensar la reducción en los flujos a través del estrecho de Ormuz», indicó Kourkafas.
Irán prometió el jueves alagar la guerra y mantener cerrado el estrecho, por donde se transporta el 20% de la producción global de crudo.
Esto «alimenta la volatilidad del mercado, dejando poco margen de maniobra a los actores financieros», dijo Jose Torres, de Interactive Brokers.
El presidente Donald Trump aseguró que es «mucho más importante» evitar que Irán adquiera armas nucleares que preocuparse por los precios del petróleo.
Si la guerra se extiende mucho más tiempo, para Kourkafas «los inversores tendrán que revisar sus perspectivas de inflación y crecimiento».



