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Hoteles y apartamentos de Líbano rechazan a los desplazados por temor a los ataques de Israel

  • AFP 
  • 4 min read

Tras huir con su familia de los ataques aéreos israelíes en el sur de Líbano, Husein Faqih buscó un lugar donde vivir. Pero no lo consiguió porque los hoteleros y los propietarios temen que sus huéspedes puedan ser objetivos de Israel.

En dos semanas de guerra, Israel ha llevado a cabo ataques sorpresa contra dos hoteles, así como contra edificios en barrios residenciales densamente poblados, algunos fuera de los bastiones del movimiento islamista proirán Hezbolá, lo que provoca pánico entre la población.

«Pregunté a todo el mundo y en todas partes por apartamentos», dijo Fakih a la agencia AFP. «O bien se negaban a alquilárnoslos o pedían precios exorbitantes».

«Al final tuve que separarme de mi familia y enviarlos a vivir con mi hijo en su pequeña habitación» cerca de su universidad, al norte de Beirut, «mientras yo vivo en el hospital» donde trabaja, la ciudad de Sidón.

Líbano se vio arrastrado a la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo, después de que Hezbolá lanzara cohetes contra Israel en represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán que mató al líder supremo Alí Jamenei.

Desde entonces, Israel lanzó ataques aéreos en todo el Líbano e incursiones terrestres en la región fronteriza.

La guerra ha desplazado a más de 830.000 personas, según cifras gubernamentales. Solo 130.000 de ellas se alojan en refugios oficiales, mientras que otros han recurrido al arriendo de apartamentos o habitaciones de hotel, o se han ido a vivir con familiares y amigos.

Un residente del céntrico barrio beirutí de Hamra dijo a la AFP que las personas de su edificio se negaron a acoger a los familiares de un vecino que huían del sur de Líbano por temor a que pudieran ser blancos de Israel.

«Sentimos el dolor de los desplazados, pero un pequeño error podría convertirse en una catástrofe», afirmó, pidiendo no ser identificado.

– «Solo a mujeres y ancianos –

En el concurrido barrio de Hamra, Ali Sarhan gestiona apartamentos amueblados que ahora se niega a alquilar a hombres solteros de mediana edad, «solo a mujeres y ancianos, oa hombres que ya conozco», declaró a la AFP.

Cuando una familia viene a alquilar, «les pregunto por su trabajo y de dónde vienen».

Durante la anterior guerra entre Hezbolá e Israel, las fuerzas israelíes atacaron apartamentos fuera de los bastiones del movimiento islamista, lo que extendió el miedo por todo el país.

En la localidad de Bikfaya, en la región de Monte Líbano, el ayuntamiento emitió un comunicado en el que «prohíbe estrictamente el alquiler o el alojamiento de cualquier persona. (…) antes de informar al municipio y obtener su aprobación previa».

En los suburbios del norte de Beirut, el municipio de Dekwane proporcionó instrucciones similares.

«Es mejor ser cautelosos y cuidadosos porque no sabemos quién podría estar entre los extraños», dice a la AFP el alcalde Antoine Chakhtoura.

En el hotel Lancaster Plaza, en Beirut, a pocas manzanas del hotel Ramada que fue atacado días antes, hay nuevas de seguridad: la dirección tiene medidas derecho a comprobar la identidad de los huéspedes en cualquier momento y las visitas están prohibidas.

Según el ejército israelí, el ataque contra el Ramada mató a cinco personas, entre ellas tres mandos de la Guardia Revolucionaria de Irán. La misión iraní ante Naciones Unidas afirmó por su parte que cuatro de sus diplomáticos murieron en el ataque.

En la fachada del hotel, la habitación que fue alcanzada sigue sin ventanas y con las paredes ennegrecidas, rodeada de habitaciones que parecen ocupadas, con niños asomados a los balcones donde hay ropa tendida.

La nueva situación requiere «medidas más estrictas», dijo a la AFP el jefe del sindicato de dueños de hoteles, Pierre Achkar.

Según él, grupos ilegales «traen a personas que se sabe que son blanco de Israel y exponen a los hoteles libaneses a los bombardeos», afirmó, señalando que «algunas personas reservaban habitaciones y luego las intercambiaban con sus visitantes».

AFP

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