En 1963, una tragedia devastadora sacudió el norte de Italia cuando un enorme deslizamiento de tierra cayó dentro del embalse de la presa de Vajont.
El impacto generó una gigantesca ola de casi 250 metros de altura que superó la presa y arrasó pueblos enteros en cuestión de segundos. La ciudad de Longarone fue prácticamente borrada del mapa y cerca de 2.000 personas murieron en una de las peores catástrofes provocadas por errores humanos.
Este desastre sigue siendo un recordatorio estremecedor de lo que puede ocurrir cuando se ignoran las advertencias de la naturaleza.


