La República Dominicana está en una posición de insolvencia operativa temporal: por cada 100 pesos que ingresan a las arcas del Estado, el Gobierno ya ha comprometido 115 pesos solo en gastos de consumo, intereses de deuda y transferencias.
Esta realidad obliga al endeudamiento constante no para construir obras, sino para pagar la operatividad diaria, según afirmó el economista Haivanjoe Ng Cortiñas.
Al evaluar el discurso del presidente Luis Abinader este domingo, Cortiñas destaca que la gravedad de la situación se resume en dos cifras: RD$39,468 millones, cuyo monto por el cual el gasto corriente (RD$301,215 millones) supera a los Ingresos Totales (RD$261,747 millones) y el desequilibrio fiscal es innegable.
A esto le siguen los ingresos totales de RD$261,747 millones frente a un gasto total de RD$327,459 millones, donde el Estado refleja un saldo negativo de RD$65,712 millones en lo que va de año.
El economista indicó que las cifras de ejecución presupuestaria en la República Dominicana al primer trimestre de 2026 revela una situación financiera alarmante que contradice la «fortaleza y liquidez robusta» del Poder Ejecutivo, donde los datos oficiales demuestran que el Estado atraviesa un déficit operativo primario y los ingresos recaudados son insuficientes para cubrir incluso los gastos ordinarios de consumo y funcionamiento.
Un presupuesto desequilibrado
El economista manifestó que al desglosar el gasto total devengado de RD$327,459 millones, se evidencia una estructura de prioridades profundamente distorsionada:
* Intereses de la Deuda: Se han pagado RD$ 85,230 millones (26.3% de ejecución), siendo la partida con mayor celeridad.
* Gasto de Capital (Inversión): Apenas se han ejecutado RD$ 26,244 millones, lo que representa un pálido 8.01% del gasto total.
“Es contradictorio hablar de la inversión pública como «motor del crecimiento» cuando el Estado destina 3.2 veces más dinero al pago de intereses que a la construcción de infraestructura productiva”, puntualizó.
Por otro lado, el economista dice que mientras el gasto corriente se desborda, la inversión en construcciones en proceso presenta una ejecución de apenas el 8.5 %, muy lejos del 13.0 % proyectado en la Ley núm. 99-25.
Reservas internacionales
El uso de las reservas internacionales de US$16,176.5 millones como argumento de solvencia fiscal es un error grave, según Cortiñas. El experto las definió como un activo del Banco Central para la estabilidad monetaria, no un fondo de emergencia para cubrir el déficit de un Gobierno que gasta más de lo que recauda.
Finalizó afirmando que, en cuanto a la cuota de sacrificio que el Gobierno solicita a la ciudadanía ya está ocurriendo vía inflación y subida de combustibles, mientras el Estado mantiene un ritmo de gasto que supera sus propios ingresos.



