Rusia pidió este lunes una solución «política y diplomática» a la guerra en Oriente Medio, después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara el sábado con destruir las centrales eléctricas iraníes si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz en 48 horas.
«Creemos que la solución debería haber avanzado hacia una solución política y diplomática», indicó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a la prensa.
«Esto es lo único que puede contribuir eficazmente a apaciguar esta situación catastróficamente tensa que se ha desarrollado en la región», dijo Peskov.
Peskov advirtió contra cualquier ataque a la central nuclear civil de Buchehr en Irán, donde trabajan especialistas rusos.
«Los bombardeos contra instalaciones nucleares pueden ser muy peligrosos y tendrían consecuencias tal vez irreparables», advirtió.
El viernes, Donald Trump amenazó a Irán con «aniquilar» sus centrales eléctricas si Teherán no desbloquea el estrecho de Ormuz antes de 48 horas.
Esta vía marítima crucial para el suministro mundial de combustible está bloqueada por Irán desde el inicio de la guerra desencadenada por los bombardeos israelo-estadounidenses el 28 de febrero.
En respuesta al ultimátum de Donald Trump, Irán ya advirtió el domingo que cerraría totalmente el estrecho de Ormuz si el presidente estadounidense cumple su amenaza.
La Agencia Internacional de la Energía (OIEA) advirtió que la guerra en Oriente Medio podría provocar una crisis energética mundial nunca vista desde hace décadas.



