El Ministerio de Energía y Minas anunció la implementación de nuevas directrices obligatorias para el ahorro y uso eficiente de la energía en las instituciones públicas, con el objetivo de reforzar la austeridad estatal ante la volatilidad de los mercados internacionales.
Las medidas, dadas a conocer por el ministro Joel Santos, buscan reducir el consumo innecesario de electricidad y disminuir la exposición del país a las variaciones en los precios energéticos.
Ajustes en climatización y consumo eléctrico
Una de las principales disposiciones establece que los sistemas de aire acondicionado deberán operar a una temperatura mínima de 22 grados Celsius y apagarse de manera obligatoria al finalizar la jornada laboral, a partir de las 5:00 de la tarde.
Además, las instituciones deberán realizar mantenimientos preventivos periódicos a estos equipos, con el fin de optimizar su rendimiento y evitar el consumo excesivo, especialmente en momentos críticos para el sistema eléctrico nacional.
Control del “consumo vampiro”
La normativa también introduce acciones directas contra el llamado “consumo vampiro”, que se refiere a la energía que consumen los equipos electrónicos en modo de espera. En ese sentido, se instruyó la desconexión física de aparatos como impresoras, microondas y televisores durante fines de semana y días feriados.
Asimismo, se ordena apagar las luces en áreas desocupadas y limitar el uso de ascensores en edificaciones públicas, priorizando el uso de escaleras en niveles bajos.
Reorganización del consumo en horarios críticos
Para evitar sobrecargas en la red eléctrica, las instituciones deberán reprogramar sus actividades de mayor demanda energética fuera del horario de “potencia de punta”, comprendido entre las 6:00 de la tarde y las 11:00 de la noche.
Esta planificación busca equilibrar la demanda eléctrica en los momentos de mayor presión sobre el sistema, contribuyendo a una gestión más eficiente de la energía a nivel nacional.
Uso eficiente del agua y supervisión
Las disposiciones también incluyen medidas para el uso racional del agua, como la instalación de sensores y sistemas automáticos en los equipos de bombeo, así como la atención inmediata a cualquier fuga que pueda generar consumo innecesario de energía.
La supervisión del cumplimiento estará a cargo del Viceministerio de Innovación y Transición Energética, que deberá dar seguimiento a la aplicación de la Resolución R-MEM-ADM-019-2026 y ofrecer asistencia técnica a las instituciones.
Cada organismo estatal tendrá la obligación de presentar informes trimestrales detallando las acciones implementadas y los resultados obtenidos en la reducción del consumo eléctrico.
Con esta iniciativa, el Gobierno dominicano busca consolidar una política energética más eficiente y responsable, alineada con los desafíos actuales del mercado internacional y enfocada en optimizar el uso de los recursos en el sector público.



