El Viernes Santo, una de las fechas más solemnes del calendario litúrgico cristiano, conmemora la pasión y muerte de Jesús. En este día, la Iglesia Católica establece normas de penitencia que incluyen la abstinencia de carne y el ayuno, según lo dispuesto en el Código de Derecho Canónico (canon 1251).
La abstinencia consiste en no consumir carnes rojas ni aves de corral, mientras que el ayuno obliga a realizar una sola comida fuerte al día, permitiéndose dos colaciones ligeras. El objetivo no es castigar el placer de comer, sino fomentar un espíritu de sacrificio y sobriedad, recordando que la carne era considerada históricamente un alimento de lujo.
El consumo de pescado, mariscos, vegetales y frutas está permitido, y en países de tradición hispana se han popularizado platos típicos como el bacalao con papas y las habichuelas con dulce.
La práctica es obligatoria desde los 14 años en adelante para la abstinencia y entre los 18 y 59 años para el ayuno, aunque existen excepciones para enfermos, embarazadas, lactantes y personas con trabajos físicos pesados.
Las autoridades eclesiásticas recuerdan que la abstinencia de carne debe ir acompañada de oración, actos de caridad y reflexión, pues de lo contrario pierde su verdadero sentido espiritual.
Viernes Santo: por qué no se come carne y qué dice realmente la Iglesia
El Viernes Santo, una de las fechas más solemnes del calendario cristiano, marca la conmemoración de la pasión y muerte de Jesucristo. Más allá de las tradiciones, este día tiene un profundo significado espiritual que se refleja en prácticas como el ayuno y la abstinencia de carne.
¿Qué establece la Iglesia Católica?
De acuerdo con el Código de Derecho Canónico (canon 1251), los fieles están llamados a vivir este día bajo normas de penitencia. Estas incluyen dos prácticas principales:
- Abstinencia: no consumir carnes rojas ni aves de corral.
- Ayuno: realizar una sola comida fuerte al día, permitiendo dos ingestas ligeras.
Lejos de ser una imposición rígida, el propósito es fomentar un espíritu de sacrificio, reflexión y sobriedad. Históricamente, la carne era considerada un alimento de lujo, por lo que evitarla simboliza renuncia y humildad.
Qué se puede comer en Viernes Santo
Durante este día, están permitidos alimentos como:
- Pescado y mariscos
- Vegetales y frutas
- Legumbres y granos
En muchos países de tradición hispana, esta práctica ha dado paso a platos típicos muy arraigados, como el bacalao con papas y las populares habichuelas con dulce, especialmente en República Dominicana.
¿Quiénes deben cumplir estas normas?
La Iglesia establece ciertos rangos de edad para estas prácticas:
- La abstinencia es obligatoria a partir de los 14 años.
- El ayuno aplica entre los 18 y 59 años.
Sin embargo, existen excepciones importantes para personas enfermas, mujeres embarazadas o en período de lactancia, y quienes realizan trabajos físicos exigentes.
Más que dejar de comer carne
Las autoridades eclesiásticas enfatizan que evitar la carne no es suficiente por sí solo. El verdadero sentido del Viernes Santo radica en acompañar estas acciones con:
- Oración
- Actos de caridad
- Reflexión personal
Sin estos elementos, la práctica pierde su esencia espiritual.
En definitiva, el Viernes Santo no se trata solo de lo que se deja de comer, sino de recordar, reflexionar y vivir un momento de conexión espiritual en una de las fechas más significativas del cristianismo.



