Tras encabezar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, el presidente Luis Abinader anunció este domingo el reforzamiento inmediato de la vigilancia en toda la zona fronteriza. La medida responde a la llegada del primer contingente de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) a Haití el pasado 1 de abril, misión autorizada por la ONU para intentar estabilizar la crisis de seguridad en el país vecino.
El mandatario subrayó que el contexto internacional es «complejo» y que la evolución de la situación en Haití obliga a la República Dominicana a actuar con extrema responsabilidad y prudencia.
El presidente aseguró que las Fuerzas Armadas se encuentran desplegadas y preparadas para responder a cualquier contingencia que surja del proceso de intervención en Haití.
Se enfatizó que la protección del territorio y el orden público son prioridades irrenunciables frente a la inestabilidad del país vecino.
Abinader insistió en que la estabilización de Haití requerirá un compromiso sostenido de la comunidad internacional para fortalecer las instituciones y la seguridad de esa nación a largo plazo.
«Nuestras Fuerzas Armadas están preparadas, desplegadas y en alerta para responder a cualquier contingencia», afirmó de forma contundente el jefe de Estado desde la sede del Ministerio de Defensa.
Busca consenso nacional ante la crisis global
Además del enfoque en la frontera, el Ejecutivo instruyó a los ministerios de la Presidencia, Hacienda, Economía e Industria y Comercio a iniciar consultas con sectores productivos y sociales. El objetivo es alcanzar un «Gran Acuerdo Nacional» que permita mitigar el impacto económico de la crisis global y el conflicto en Medio Oriente, protegiendo así el crecimiento económico del país.
En la reunión participaron los altos mandos militares y de seguridad, incluyendo al ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre; la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; y los directores de la Policía Nacional y la DNCD.



