El río Nizao, en Montenegro, Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa, se desbordó, dejando más de una decena de vehículos varados y otros arrastrados por la crecida este Sábado Santo.
De acuerdo con una denuncia enviada al periódico Hoy, vacacionistas y comunitarios que quedaron atrapados al otro lado enfrentan ahora la incertidumbre, mientras el cauce del río se convierte en una barrera imposible de cruzar, al menos durante la noche.
Indican que la crecida repentina del afluente reaviva el reclamo por la construcción de un puente que comunique a esta comunidad, ante la urgente necesidad de una vía segura.
Hasta el momento no se han reportado víctimas, aunque la situación ha generado preocupación y llamados a las autoridades.



