El administrador de la Lotería Nacional, Teófilo «Quico» Tabar, emitió una declaración pública en la que analiza el nuevo Decreto núm. 197-26, orientado a reactivar el proceso de regularización de bancas de lotería y juegos de azar en el país. Tabar advirtió sobre la necesidad de abandonar metodologías fallidas y agilizar los trámites para que miles de establecimientos comiencen finalmente a tributar.
El funcionario, respaldado por un Consejo Consultivo de figuras del ámbito religioso, económico y académico, destacó que el propósito del presidente Luis Abinader es dar continuidad a un esfuerzo iniciado en 2022, el cual ha enfrentado diversos obstáculos institucionales y técnicos.
Historial de una problemática estancada
Tabar ofreció un desglose histórico para explicar el desorden actual en el sector:
- Hasta 2006: La Lotería Nacional centralizaba el control, las licencias y la fiscalización.
- 2006 – 2011: Las funciones de licencias y fiscalización pasaron al Ministerio de Hacienda, mientras que el cobro de impuestos se transfirió a la DGII en 2011.
- 2011 – 2019: A pesar de existir una prohibición de 10 años para crear nuevas bancas, se otorgaron miles de permisos bajo el nombre de «puntos de venta» o «agencias», lo que agravó la informalidad.
El administrador señaló que, aunque se identificaron más de 90,000 bancas mediante declaraciones juradas en 2022 (bajo el Decreto 63-22), el proceso quedó «semiparalizado» luego de que las informaciones fueran remitidas al Ministerio de Hacienda para su tramitación ante la DGII.
Trabas técnicas y administrativas
Uno de los puntos críticos señalados por Tabar es la exigencia de una «interconexión» técnica como condición previa para que las bancas paguen impuestos. El funcionario calificó esto como un «escollo», recordando que desde 2011 la Norma 11-11 de la DGII permitía el cobro de cuotas fijas (RD$880.00 mensuales) mientras se habilitaba dicha interconexión.
«Se desvirtuó la norma… no cobraban los RD$880.00 por no estar interconectados, pero tampoco cobraban el impuesto por operación, que es fijo y no requiere interconexión», explicó Tabar, añadiendo que propuso una solución técnica vía API que no fue aceptada en su momento.
Compromiso con el Decreto 197-26
Con la emisión del nuevo Decreto 197-26, Tabar hace un llamado a los funcionarios y analistas involucrados a «duplicar los esfuerzos y abandonar cualquier vieja actitud». Subrayó que su permanencia en el proceso está ligada a resultados concretos y no a la repetición de procedimientos que solo dilatan la transparencia del sector.
«Estoy dispuesto a cumplir con los deseos del presidente, pero no para continuar aplicando procedimientos que solo conducen a evitar que los que operan juegos, sobre todo ilegalmente, pasen a tributar a la DGII», concluyó el funcionario.



