La nueva directiva conducirá la institución durante los próximos dos años, enfocada primordialmente en el fortalecimiento gremial, la capacitación profesional y el impulso de nuevos proyectos.
SANTO DOMINGO. La Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (ADOPAE) eligió este sábado a su nuevo Consejo Directivo y a los integrantes de la Comisión de Ética, durante una asamblea celebrada con una amplia participación de sus miembros.
La elección se realizó de manera unánime y designó como nuevo presidente al periodista y escritor Fausto Polanco, quien es miembro fundador de la entidad y actual editor de Espectáculos del periódico El Día.
La nueva directiva tendrá la responsabilidad de conducir la institución durante los próximos dos años, en una etapa enfocada en el fortalecimiento gremial, la capacitación profesional y el impulso de nuevos proyectos vinculados al periodismo cultural y de entretenimiento en República Dominicana.

Además de Fausto Polanco en la presidencia, el Consejo Directivo quedó integrado por José Antonio Aybar como primer vicepresidente, Ricardo Rodríguez Rosa como segundo vicepresidente, Cristina Liriano en la Secretaría General y Alfonso Quiñones como secretario de Finanzas.
También forman parte de la directiva Rosmery Martínez como encargada de Asuntos Internacionales, Ramón Almánzar al frente de Asuntos Interinstitucionales, Ynmaculada Cruz como encargada de Relaciones Públicas y Napoleón Beras en el área de Educación y Formación Profesional.
Completan la estructura dirigencial Muriel Soriano, en Tecnología y Plataformas Digitales, y Rafael Padilla como encargado de Eventos y Protocolo.
Durante la jornada, también fue ratificada como directora ejecutiva, la periodista Yenny Polanco Lovera, presidenta actual de la Federación de Periodistas Latinoamericanos de Turismo, expresidenta de ADOMPRETUR y productora de la plataforma Fiestas y Personalidades.

El electo presidente, Fausto Polanco, agradeció profundamente la confianza depositada por los miembros de ADOPAE y adelantó que continuará trabajando con firmeza a favor del fortalecimiento institucional.
Polanco expresó su compromiso de impulsar nuevas iniciativas en beneficio de los asociados, promover la unidad del gremio y defender el ejercicio ético del periodismo de arte y espectáculos.
Severo Rivera, quien ocupó previamente la presidencia de la academia, destacó los avances alcanzados durante su gestión y sostuvo que seguirá trabajando para hacer más fuerte a ADOPAE. Rivera valoró positivamente el crecimiento institucional, la integración de nuevos miembros y el posicionamiento alcanzado por la entidad en los últimos años.
Trascendencia de ADOPAE

De acuerdo a los conocedores de la realidad social y mediática dominicana, la existencia de la Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (ADOPAE) representa, en el contexto de la República Dominicana, mucho más que la simple agrupación gremial de comunicadores: es un instrumento potencial de orden, legitimación y pensamiento crítico dentro del ecosistema cultural.
Se indica que en un país donde el arte y el entretenimiento conviven —a veces de forma tensa— entre la creación estética, la industria y la espectacularización mediática, una entidad como ADOPAE puede cumplir tres funciones estratégicas.

Primero, como instancia de criterio y mediación cultural. El periodismo de arte no es solo cobertura de eventos; implica interpretación, jerarquización y contextualización. ADOPAE está llamada a contribuir a elevar el nivel del discurso crítico, diferenciando lo que es valor artístico de lo que es mera popularidad o tendencia. En una era dominada por métricas digitales, esta función es vital para evitar que la cultura quede reducida a algoritmos.
Segundo, como garante de ética y profesionalización. El periodismo de espectáculos suele ser uno de los más vulnerables a la banalización, el sensacionalismo y la desinformación. Una academia puede establecer códigos, fomentar formación continua y promover buenas prácticas, fortaleciendo la credibilidad del ejercicio periodístico en el ámbito cultural.
Tercero, como plataforma de reconocimiento y memoria. Las industrias culturales necesitan mecanismos de legitimación. Premios, investigaciones, publicaciones y archivos ayudan a construir memoria histórica. Su importancia no está garantizada por su existencia formal. Dependerá de cómo ejerza su rol.
Si logra articularse con universidades, gestores culturales, artistas y medios, puede convertirse en un referente de pensamiento crítico y formación especializada.
El reto de ADOPAE es claro: trascender el comentario coyuntural y convertirse en conciencia crítica del arte y el espectáculo dominicano. Esto implica investigar, debatir, documentar y, sobre todo, incomodar cuando sea necesario.
«En una sociedad donde la cultura es identidad, economía y proyección internacional, una academia de periodistas de arte no es un lujo: es una necesidad», sostienen observadores de la realidad de los medios en el país.



