El pollo frito se ha convertido en uno de los negocios gastronómicos de mayor crecimiento en República Dominicana. Lo que antes era una opción limitada a pocas cadenas tradicionales, hoy se ha transformado en una verdadera batalla comercial donde participan franquicias internacionales, picapollos locales y nuevas propuestas enfocadas exclusivamente en pollo.
La conversación surgió durante un análisis sobre la llegada de “Crunchy Kenny”, una nueva propuesta gastronómica ubicada en el cuarto nivel de BlueMall, en Santo Domingo, enfocada en productos de pollo y comida rápida. Durante el debate, los comentaristas coincidieron en que el pollo frito atraviesa uno de sus momentos más fuertes en el país.
Incluso llegaron a definir la actualidad como “la década del pollo frito”, asegurando que nunca antes se había visto tanta presencia de cadenas, marcas y negocios apostando por este tipo de comida.
El fenómeno no solo incluye franquicias tradicionales como Burger King, Kentucky Fried Chicken, Wendy’s o McDonald’s, sino también negocios locales, picapollos chinos y nuevas marcas especializadas que han encontrado en el pollo una mina de oro.
Según el análisis, el dominicano tiene una conexión cultural muy fuerte con el pollo frito. A tal punto que muchas cadenas que originalmente no estaban enfocadas en este tipo de comida han tenido que incluir chicken tenders, alitas o combos de pollo en sus menús para mantenerse competitivas.
También destacaron cómo ha cambiado la forma de consumir pollo en el país. Antes, las cadenas tradicionales solo ofrecían tostones como acompañamiento, pero con el tiempo las papas fritas desplazaron gran parte de ese mercado y posteriormente comenzaron a incluir arroz, ampliando todavía más las combinaciones.
Los panelistas aseguraron que el mercado del pollo se ha diversificado enormemente, con opciones para todos los bolsillos: desde los picapollos populares hasta propuestas “premium” dentro de plazas comerciales modernas.
Parte del crecimiento también está ligado al movimiento gastronómico que vive el cuarto nivel de BlueMall Santo Domingo, donde nuevas propuestas buscan aprovechar el flujo de personas atraídas por restaurantes, bares y centros de entretenimiento.
Sin embargo, también señalaron que la competencia es cada vez más agresiva. Hoy existen más jugadores, más promociones y más presión por ofrecer precios atractivos en un mercado donde el pollo sigue siendo uno de los alimentos favoritos del dominicano.
Durante la conversación incluso compararon el crecimiento del pollo con el auge reciente del chicharrón, aunque coincidieron en que el pollo frito todavía domina ampliamente el consumo nacional.
Para muchos negocios gastronómicos, el mensaje parece estar claro: en República Dominicana, el pollo sigue siendo rey.



